Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) anunció que evaluará en junio los precios de los combustibles que se comercializan en el país, tomando como referencia los costos internacionales del crudo y otros derivados que Bolivia importa. La medida responde a la reciente subida de los precios del petróleo a nivel mundial.
El vicepresidente de Operaciones Nacionales de YPFB, Sebastián Daroca, explicó que el precio del crudo impacta directamente en los costos de los combustibles. “Evidentemente ante una situación de incremento sustancial de precios internacionales, esa será una variable que tendrá que analizar el Ministerio de Hidrocarburos”, indicó en declaraciones a Radio Fides.
Daroca agregó que las variaciones internacionales se reflejarán en los próximos lotes de combustibles adquiridos para abastecer el mercado interno. “Esto tiene repercusión en los recursos que estamos presupuestando para la compra de combustibles”, señaló, haciendo hincapié en la importancia de monitorear constantemente los costos globales.
El Decreto Supremo 5516 establece que los precios de los combustibles en Bolivia se mantienen fijos por seis meses, lo que garantiza estabilidad hasta junio de 2026. En esa fecha, el Ministerio de Hidrocarburos realizará una nueva evaluación de los precios internacionales y definirá los valores para el siguiente período.
Actualmente, tras el levantamiento del subsidio a los combustibles, la gasolina especial se vende a Bs 6,96 por litro, el diésel a Bs 9,80 y la gasolina premium a Bs 11,00. Estos valores se mantendrán estables hasta la revisión programada en junio, a menos que surjan cambios extraordinarios en el mercado internacional.
La reciente escalada en los precios del petróleo se atribuye a los conflictos en Medio Oriente. Por ejemplo, el barril de West Texas Intermediate (WTI), referencia del crudo estadounidense, alcanzó los 79 dólares, su nivel más alto en más de un año, mientras que el barril de Brent del Mar del Norte subió a 85 dólares, acumulando un incremento superior al 16% desde el inicio de la reciente oleada de ataques de Irán contra Israel.
Las autoridades de YPFB y del Ministerio de Hidrocarburos mantendrán seguimiento constante a estos factores internacionales, considerando que cualquier alza significativa en los precios globales repercutirá en la economía nacional y en el presupuesto destinado a la compra de combustibles.
En conclusión, los consumidores bolivianos podrán mantener los precios actuales de la gasolina y el diésel hasta junio, cuando se realice la revisión correspondiente, pero deberán estar atentos a los cambios en los mercados internacionales que podrían reflejarse en los valores futuros. (La Razón)


