Una planta originaria del litoral de Brasil, utilizada desde hace generaciones en la medicina popular, ha captado la atención de la comunidad científica por su posible utilidad frente a la artritis. Investigadores brasileños comprobaron que esta especie vegetal presenta efectos antiinflamatorios y analgésicos en estudios experimentales, lo que abre la puerta a futuras aplicaciones terapéuticas.
La planta en cuestión es la Alternanthera littoralis, conocida popularmente como “periquito de playa”. Tradicionalmente se ha empleado para tratar infecciones y problemas relacionados con parásitos, pero ahora su potencial parece ir más allá. El estudio fue coordinado por científicos de la Universidad Federal de Sergipe y contó con la divulgación de la Fundación Estatal de Apoyo a la Investigación de São Paulo.
En la investigación, los especialistas evaluaron un extracto elaborado con etanol a partir de la planta en modelos animales con artritis inducida. Los resultados mostraron una disminución significativa de la inflamación, junto con una reducción del dolor y una mejora general de los signos asociados a la enfermedad. Además, los animales tratados presentaron una mejor conservación de las articulaciones en comparación con aquellos que no recibieron el extracto.
Uno de los hallazgos más relevantes fue la protección del cartílago y del tejido óseo, dos estructuras que suelen deteriorarse de forma progresiva en la artritis. En pruebas específicas para medir el dolor inflamatorio y neuropático, los animales tratados mostraron menor sensibilidad, lo que sugiere un efecto analgésico sostenido.
Otro aspecto valorado positivamente por los investigadores fue la ausencia de toxicidad relevante en las dosis empleadas durante el estudio. Si bien este dato resulta alentador, los propios científicos subrayan que todavía son necesarios más estudios para confirmar su seguridad y eficacia antes de pensar en su uso clínico en personas.
El análisis químico del extracto permitió identificar la presencia de flavonoides y otros compuestos fenólicos, sustancias que suelen asociarse con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Se cree que la combinación de estos compuestos podría actuar sobre diferentes mecanismos implicados en la inflamación y el dolor, explicando así los efectos observados.
Como próximos pasos, el equipo planea aislar las moléculas responsables de la actividad biológica y estudiar con mayor detalle cómo actúan en el organismo. Si futuras investigaciones confirman estos resultados, el periquito de playa podría convertirse en una base prometedora para el desarrollo de medicamentos de origen vegetal destinados al tratamiento complementario de enfermedades articulares e inflamatorias. (RT)


