El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, generó una nueva crisis diplomática al amenazar con imponer un embargo total y cortar todas las relaciones comerciales con España, luego de que el Gobierno español se negara a autorizar el uso de sus bases militares en Rota y Morón de la Frontera para operaciones en Irán. Durante una reunión en la Casa Blanca con el canciller alemán Friedrich Merz, Trump calificó a España como un aliado “terrible” y aseguró que EEUU “no necesita nada” del país ibérico.
El Ejecutivo español respondió que cumple plenamente sus compromisos con la OTAN y con la defensa europea, y advirtió que cualquier revisión de la relación bilateral deberá respetar la legalidad internacional, la autonomía de las empresas privadas y los acuerdos entre la Unión Europea y Estados Unidos. Fuentes del Gobierno destacaron que la negativa de permitir operaciones militares fuera del marco del convenio vigente y de la Carta de las Naciones Unidas no supone un acto de hostilidad, sino de cumplimiento de la ley.
Trump insistió en sus declaraciones en el Despacho Oval en que podría imponer embargos unilaterales sobre España y consultó con su secretario del Tesoro, Scott Bessent, quien confirmó que la jurisprudencia estadounidense respalda la capacidad del presidente para implementar este tipo de medidas. Según Trump, España “tiene gente estupenda, pero les falta un gran liderazgo”, reforzando su crítica a la política española en materia de defensa y cooperación internacional.
El Gobierno de España ha defendido que la decisión de no autorizar el uso de bases para operaciones militares fuera del marco legal es coherente con los compromisos internacionales y con la Carta de la ONU. La ministra de Defensa, Margarita Robles, recordó que los convenios con Washington permiten operar solo dentro de los límites legales y bajo acuerdos previamente establecidos, mientras que el canciller José Manuel Albares enfatizó que España “tiene la última palabra” sobre el uso de sus instalaciones militares.
La polémica también se relaciona con el gasto en defensa, ya que España es uno de los pocos países de la OTAN que no ha alcanzado el 5 % del PIB en inversión militar, una cifra exigida por Trump. El presidente estadounidense señaló que algunas naciones europeas han sido útiles para la alianza, mientras que otras, incluyendo España, han sido “terribles”, intensificando la presión sobre Madrid para aumentar su compromiso financiero en defensa común.
Analistas internacionales advierten que esta escalada podría afectar las relaciones comerciales y diplomáticas entre ambos países, aunque el Gobierno español mantiene que la relación bilateral debe basarse en respeto mutuo, legalidad y acuerdos multilaterales. El conflicto refleja la tensión entre la política unilateral estadounidense y la autonomía europea dentro del marco de la OTAN y la Unión Europea. (Brújula Digital)


