Un estudio europeo reciente revela que el 100 % de los auriculares disponibles en el mercado contienen sustancias químicas que pueden alterar el sistema hormonal. La investigación, realizada por la organización ecologista checa Arnika, incluyó 180 muestras de 81 modelos distintos, desde auriculares de lujo hasta opciones económicas y modelos infantiles.
Sustancias peligrosas en todos los modelos
El análisis detectó bisfenoles, compuestos conocidos como disruptores endocrinos, en todas las muestras. El bisfenol A (BPA) apareció en el 98 % de los casos, mientras que el sustituto bisfenol S (BPS) se encontró en más del 75 % de los auriculares.
“Estas sustancias químicas no son solo aditivos; pueden liberarse directamente al cuerpo”, advirtió Karolína Brabcová, experta de Arnika. La transferencia se acelera con calor y sudor durante su uso diario, especialmente en actividades deportivas, y aunque no implican un riesgo inmediato, la exposición prolongada es preocupante, sobre todo para adolescentes.
Un problema generalizado
El estudio incluyó grandes marcas como Apple, Sony, Samsung, Panasonic y Marshall, así como auriculares infantiles (My First Care, Buddyphones) y modelos de ‘gaming’ (Razer, HyperX, Corsair, Logitech), además de opciones de bajo costo en plataformas en línea. Los resultados muestran que un precio más alto no garantiza un producto más seguro.
Los investigadores también señalaron la práctica común de sustituir sustancias prohibidas por compuestos muy similares, evitando así la legislación vigente sin reducir realmente el riesgo para la salud.
Llamado a la acción
El informe solicita medidas urgentes a las autoridades europeas para restringir los bisfenoles y los retardantes de llama, y advierte que la legislación actual es insuficiente. Emese Gulyás, experta en consumo sostenible de la Asociación Húngara de Consumidores Conscientes, afirmó: “Necesitamos normas europeas armonizadas e inmediatas que prohíban clases enteras de sustancias químicas tóxicas. Solo así se podrá proteger a los consumidores y fomentar una economía circular segura”. (RT)


