Bolivia da un paso importante hacia la modernización tecnológica con la llegada de Starlink, el servicio de internet satelital de SpaceX, la empresa de Elon Musk. El anuncio fue realizado por el presidente Rodrigo Paz, quien destacó que esta iniciativa permitirá ampliar la conectividad en áreas rurales y de difícil acceso, beneficiando escuelas, centros de salud y comunidades alejadas del país.
Starlink es un proyecto global que busca ofrecer internet de alta velocidad en lugares donde las redes tradicionales, como la fibra óptica o las redes móviles 4G y 5G, no alcanzan. Su funcionamiento se basa en una constelación de satélites en órbita baja que envían señal directamente a la tierra, permitiendo que los usuarios se conecten desde prácticamente cualquier lugar. En total, SpaceX proyecta tener hasta 12.000 satélites orbitando la Tierra, lo que permitirá una cobertura cada vez más amplia y estable.
El servicio utiliza un kit doméstico que incluye una antena parabólica motorizada y un router WiFi. La antena debe colocarse en un lugar elevado y despejado, libre de obstáculos, para garantizar que la señal satelital llegue correctamente. Aunque no está pensado para reemplazar las conexiones urbanas tradicionales, Starlink ofrece una alternativa confiable para regiones donde la infraestructura digital es limitada o inexistente.
En Bolivia, el kit estándar de Starlink tiene un valor de 2.800 bolivianos, mientras que el kit mini está disponible por 2.200 bolivianos. Los planes mensuales van desde 460 hasta 610 bolivianos, dependiendo del tipo de servicio elegido. Además, la empresa permite a los usuarios verificar la disponibilidad y cobertura del servicio mediante su sitio web, lo que facilita confirmar si su localidad puede acceder a esta tecnología antes de contratarla.
La llegada de Starlink se enmarca en un esfuerzo del gobierno boliviano por reducir la brecha digital en todo el país. En diciembre de 2025, se promulgó el Decreto Supremo 5509, que abre las puertas a empresas de conectividad satelital como Starlink, OneWeb y Amazon Leo para operar en territorio nacional. Estas tecnologías buscan complementar la infraestructura existente y garantizar que la conectividad llegue a lugares que tradicionalmente han quedado fuera del alcance de internet rápido.
Como parte de esta política digital, se implementará el primer polo digital en la ciudad de El Alto a partir de febrero de 2026, con planes de expandirlo progresivamente a otras regiones del país. El objetivo es integrar la conectividad satelital con proyectos locales, de manera que la educación, la salud y el comercio digital puedan desarrollarse incluso en zonas remotas.
Con la incorporación de Starlink, Bolivia se suma a la lista de países que adoptan internet satelital como herramienta para cerrar la brecha tecnológica. Esto no solo representa un avance en infraestructura digital, sino también una oportunidad para impulsar la inclusión tecnológica, mejorar la calidad educativa y abrir nuevas posibilidades económicas en comunidades que históricamente han estado desconectadas. (El Deber)


