Solo 90 minutos semanales de entrenamiento de fuerza reducen el riesgo de muerte prematura, según estudio

0
153
Solo 90 minutos semanales de entrenamiento de fuerza reducen el riesgo de muerte prematura, según estudio

Un nuevo estudio científico difundido en la revista British Journal of Sports Medicine señala que realizar entre 90 y 119 minutos semanales de entrenamiento de fuerza puede reducir de forma significativa el riesgo de muerte prematura y mejorar la salud general.

La investigación analizó datos de más de 147.000 personas, a quienes se les evaluó su nivel de actividad física mediante cuestionarios y modelos estadísticos durante un periodo de seguimiento que llegó hasta los 30 años. En ese tiempo se registraron aproximadamente 35.000 fallecimientos, lo que permitió establecer relaciones entre la práctica de ejercicio y la mortalidad.

De acuerdo con los resultados, las personas que realizaron entre 90 y 119 minutos semanales de ejercicios de fuerza presentaron una reducción del 13 % en el riesgo de muerte por cualquier causa. Además, el riesgo de mortalidad asociado a enfermedades cardiovasculares disminuyó en un 19 %, mientras que la mortalidad vinculada a enfermedades neurológicas se redujo en un 27 %.

El estudio también destaca que la combinación de entrenamiento de fuerza con ejercicios aeróbicos potencia los beneficios para la salud, ya que ambos tipos de actividad contribuyen de manera complementaria al fortalecimiento del sistema cardiovascular, muscular y metabólico.

Sin embargo, los investigadores señalaron un dato relevante: realizar más de 120 minutos semanales de entrenamiento de fuerza no mostró beneficios adicionales significativos en la reducción del riesgo de mortalidad prematura, lo que sugiere que existe un rango óptimo de práctica para obtener mejores resultados.

Los especialistas consultados en este tipo de investigaciones explican que el entrenamiento de fuerza ayuda a mantener la masa muscular, mejorar el metabolismo, controlar el peso corporal y reducir el riesgo de enfermedades crónicas, especialmente en edades adultas y adultas mayores.

Este tipo de evidencia refuerza la recomendación de incluir ejercicios de fuerza en la rutina semanal, incluso en personas que no realizan actividad física de alto rendimiento, ya que pequeñas dosis constantes pueden generar impactos positivos importantes en la salud a largo plazo. (RT)