Las intensas lluvias que han azotado el departamento de La Paz en los últimos días han provocado una situación crítica en la ruta hacia los Yungas, donde al menos siete derrumbes han dejado varios tramos completamente intransitables, afectando a conductores, pasajeros y transportistas de la región. Las zonas más afectadas incluyen Las Mercedes, La Calzada, Santa Rosa, San Bartolomé, el Velo de la Novia y Puente Villa, donde el paso se ha visto limitado incluso para vehículos pequeños.
Transportistas locales reportan que la caída de tierra, piedras y mazamorra ha bloqueado tramos estratégicos, provocando vehículos parados y retrasos significativos en los viajes. Algunos conductores mencionan que la única manera de transitar ciertos sectores es a bordo de motocicletas, mientras que buses y camiones permanecen completamente detenidos debido a la inestabilidad de la plataforma vial. Esta situación ha generado además que varios pasajeros tuvieran que pasar la noche en la carretera, especialmente en el sector de San Cristóbal, mientras se esperaban condiciones más seguras para continuar el trayecto.
El transporte hacia Sud y Norte Yungas se ha visto seriamente afectado, ya que la acumulación de agua en los ríos, junto con la saturación del terreno por lluvias continuas, ha elevado los niveles de alerta. Los derrumbes no solo representan un obstáculo para la movilidad, sino también un riesgo para la seguridad de las personas que intentan cruzar los tramos dañados. En Charopampa, por ejemplo, un bus volcó a causa de la inestabilidad del camino, mientras que en otros puntos la mazamorra bloqueó completamente el paso, demostrando la gravedad de las condiciones.
La Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) reconoció afectaciones puntuales en la vía, pero los conductores advierten que el deterioro es mucho más extendido y que varios sectores presentan pérdida de plataforma, con hundimientos y filtraciones que impiden cualquier tránsito seguro. El transportista Limbert Huanca indicó que los problemas se extienden desde Las Mercedes hasta La Asunta, incluyendo Colopampa, Charo Playa y Playa Ancha, describiendo la ruta como un verdadero “caos” para el transporte terrestre.
Juan Hidalgo, encargado de la Unidad de Tránsito de la Terminal Minasa, informó que actualmente los buses y camiones no están operando hacia estas regiones debido al mal estado de las carreteras, situación que ha generado preocupación entre los usuarios habituales y familias que dependen de esta vía para sus desplazamientos. La falta de tránsito afecta también la logística de suministros y el acceso a servicios básicos en varias comunidades de los Yungas.
El ministro de Obras Públicas, Servicios y Vivienda, Mauricio Zamora, señaló que el mal estado de las carreteras es consecuencia del despilfarro de recursos y la gestión deficiente de administraciones anteriores, aunque aseguró que se están destinando todos los esfuerzos y recursos necesarios para la recuperación de la infraestructura vial. Sin embargo, advirtió que la situación requiere de un trabajo a largo plazo y de la reconstrucción integral del sistema de carreteras del país.
Mientras tanto, los transportistas y pobladores de la región hacen un llamado a las autoridades para acelerar los trabajos de limpieza y rehabilitación de los tramos afectados, recordando que la seguridad vial depende no solo de la intervención inmediata, sino de la planificación y mantenimiento preventivo de las rutas. La ruta hacia los Yungas permanece en alerta máxima, y la continuidad de las lluvias podría agravar aún más la situación, dificultando el tránsito y aumentando los riesgos para quienes deben circular por estas vías. (La Razón)


