El senador de Unidad, Nilton Condori, encendió el debate político al proponer una reducción drástica de los salarios de diputados y senadores, planteando que estos bajen de más de Bs 23.000 a Bs 10.000 mensuales. La iniciativa surge como una crítica directa al desempeño del Legislativo y como un llamado a la austeridad en el uso de recursos públicos.
Condori cuestionó abiertamente el rol que cumplen muchos asambleístas, asegurando que una parte importante no ejerce de manera efectiva su labor de fiscalización ni de análisis legislativo. En declaraciones a los medios, afirmó que el nivel salarial actual no se justifica frente al trabajo que se realiza dentro del Parlamento, señalando que varios legisladores se limitan a asistir a sesiones sin aportar ni controlar la gestión del Ejecutivo.
El senador sostuvo que su propuesta responde a una lógica de coherencia con la realidad económica del país y con las demandas de la población, que exige mayor responsabilidad y compromiso de sus autoridades. En ese contexto, afirmó que un salario menor no debería ser un obstáculo para quienes realmente tienen vocación de servicio público.
Condori también remarcó que, a diferencia de otros legisladores, él realiza tareas de fiscalización de manera constante, especialmente en unidades educativas y otras instancias del Estado. Según explicó, ese trabajo debería ser una práctica común dentro de la Asamblea Legislativa y no una excepción.
La propuesta se da en un escenario marcado por discusiones internas sobre medidas de austeridad. En días recientes, varios asambleístas devolvieron las tarjetas chip de telefonía móvil asignadas por el Estado, que contemplan un monto mensual para gastos de comunicación, como un gesto simbólico frente a la ciudadanía y al nuevo contexto político.
Actualmente, los senadores, diputados y representantes supraestatales titulares perciben un salario de Bs 22.632, mientras que los suplentes reciben Bs 7.544. Este gasto representa varios millones de bolivianos al año para el Estado, cifra que ha sido cuestionada en reiteradas ocasiones por distintos sectores sociales.
Si bien la iniciativa de Condori aún no fue presentada de manera formal como un proyecto de ley, sus declaraciones ya provocaron reacciones tanto dentro como fuera de la Asamblea Legislativa. Algunos sectores consideran que la propuesta abre un debate necesario sobre la eficiencia del trabajo parlamentario y el uso de recursos públicos, mientras que otros advierten que una reducción salarial debería ir acompañada de una reforma más amplia del sistema legislativo.
Por el momento, la propuesta queda como una señal política y un mensaje de austeridad que podría marcar el inicio de un debate más profundo sobre el rol, las responsabilidades y las remuneraciones de los legisladores en Bolivia. (Red Uno)


