Martha Cruz, de 55 años, quien fue reportada como secuestrada en Yapacaní, Santa Cruz, ya se encuentra con su familia tras ser liberada este martes, según confirmó el fiscal general, Roger Mariaca. La autoridad señaló que la familia destinó aproximadamente 30.000 dólares para garantizar la liberación de la mujer y asegurar su integridad durante el cautiverio, un monto que refleja la urgencia y el compromiso de los familiares por recuperar a la víctima con vida.
El secuestro había sido denunciado el 1 de febrero, y la liberación se produjo en la zona de Campo Víbora, al norte de Santa Cruz. Según la Fiscalía, antes de que Martha pueda declarar sobre lo sucedido, es necesario que se estabilice emocionalmente y que se realice un examen forense, el cual permitirá documentar cualquier daño físico o psicológico sufrido durante el secuestro. Solo después de este procedimiento la mujer podrá brindar detalles sobre los lugares a los que fue trasladada y sobre los responsables del hecho.
Mariaca informó que al menos cuatro personas estarían involucradas en este delito, aunque no se descarta la participación de más individuos. Las autoridades trabajan en identificar plenamente a todos los responsables, recopilando pruebas y testimonios que fortalezcan la investigación. Además, la declaración de la víctima será clave para reconstruir la secuencia de hechos, conocer los métodos utilizados por los secuestradores y prevenir futuros incidentes en la zona.
El fiscal también recordó que Yapacaní no es ajeno a este tipo de delitos. En diciembre de 2025, la Policía investigaba un secuestro similar en el que la víctima fue un ciudadano extranjero. Por ello, no se descarta que los responsables del nuevo caso puedan estar vinculados con hechos anteriores, dado que el modus operandi de los delincuentes muestra patrones semejantes. Las autoridades continúan evaluando posibles conexiones entre ambos casos.
El impacto del secuestro en la víctima y en su familia es significativo. Martha deberá recibir acompañamiento psicológico para superar el trauma, mientras que la Fiscalía garantiza que se tomen todas las medidas necesarias para proteger su seguridad y bienestar. La liberación y la intervención de la familia también destacan la importancia de la cooperación y la rapidez en la reacción ante delitos de este tipo.
Por su parte, las investigaciones seguirán en curso, con el objetivo de identificar a todos los involucrados, determinar responsabilidades y presentar cargos que permitan que los responsables enfrenten la justicia. La Fiscalía enfatizó que la prioridad sigue siendo la recuperación integral de Martha, así como el fortalecimiento de mecanismos de prevención de secuestros en la región.
Este caso también ha puesto de relieve la necesidad de fortalecer la vigilancia y la coordinación entre la Policía, la Fiscalía y la comunidad para evitar que hechos similares se repitan, garantizando que Yapacaní pueda responder de manera más eficaz ante delitos de alto riesgo y proteger a sus ciudadanos. (Unitel)


