La primera encuesta de intención de voto rumbo a las elecciones departamentales, encargada por Unitel a la firma Ipsos Ciesmori, revela un panorama fragmentado y altamente competitivo en La Paz, Cochabamba y Santa Cruz, los tres departamentos con mayor peso político y electoral en Bolivia. El estudio, realizado entre el 6 y el 15 de febrero de 2026, incluyó 14.737 entrevistas en áreas urbanas y rurales, con un margen de error que oscila entre 1,28 % y 1,5 % y un nivel de confianza del 95 %, lo que aporta un alto grado de fiabilidad a los resultados.
En La Paz, Luis Revilla, candidato de Patria Sol, encabeza la intención de voto con el 17,4 %, seguido por Félix Patzi del Movimiento Tercer Sistema (MTS) con el 10,9 %, y el actual gobernador Santos Quispe, de Unión por el Cambio (UPC), con apenas el 5,7 %. Sin embargo, un elemento llamativo del sondeo es la alta proporción de electores que aún no definen su preferencia: los votos en blanco representan el 12 %, los nulos el 19,7 % y los indecisos el 18,6 %, sumando un total del 50,3 %. Este dato evidencia un electorado altamente disperso y volátil, donde la mitad de los votantes aún podría cambiar el rumbo de la elección en los próximos meses.

En Cochabamba, el liderazgo corresponde a Leonardo Loza, candidato de la Alianza Unidos por los Pueblos (A-UPP) y cercano al expresidente , con el 16,8 % de intención de voto. Lo sigue Sergio Oliver Rodríguez, de APB-Súmate, con el 10 %. La diferencia refleja un escenario competitivo, donde la fragmentación de los electores y la presencia de múltiples candidatos podrían ser decisivas en la consolidación de la gobernación.
Santa Cruz presenta un escenario más consolidado, con Luis Fernando Camacho, candidato de la alianza Creemos–Patria, liderando con el 29,3 % de intención de voto. Le siguen Juan Pablo Velasco, de Libre, con 19 %, y Otto Ritter, de Santa Cruz para Todos, con 8,7 %. Aunque Camacho muestra una ventaja más clara respecto a sus competidores, la encuesta también sugiere que una parte significativa del electorado permanece indecisa, lo que podría modificar los resultados finales si las campañas logran captar esos votos.
El estudio de Ipsos Ciesmori refleja, además, diferencias importantes entre áreas urbanas y rurales en los tres departamentos. Mientras en zonas urbanas los candidatos con mayor presencia mediática y experiencia política consolidan mejor su intención de voto, en áreas rurales el electorado tiende a mostrar mayor dispersión y susceptibilidad a cambios de preferencia, un factor que los partidos y candidatos deberán considerar en sus estrategias de campaña.
En términos generales, los resultados indican que las elecciones para gobernadores se enfrentarán a un escenario altamente competitivo y fragmentado, con una gran proporción de votantes aún indecisos. Esto plantea un desafío tanto para los candidatos como para las alianzas políticas, ya que el margen de maniobra para consolidar apoyo y captar electores no definidos será crucial para asegurar la victoria en cada departamento. La encuesta también subraya la relevancia de las estrategias de comunicación, movilización y contacto directo con los votantes en un contexto donde la volatilidad del electorado podría definir el resultado final. (Brújula Digital)


