El presidente Rodrigo Paz Pereira se refirió este martes a los problemas recientes en YPFB relacionados con la distribución de combustible de mala calidad y denunció la presencia de lo que calificó como “plagas” que buscan boicotear la gestión de su administración. Durante los actos por el aniversario de fundación del departamento de Oruro, el mandatario destacó que ciertos sectores vinculados al Movimiento Al Socialismo (MAS) estarían dificultando el trabajo del Gobierno y afectando directamente al sector transportista, que ha sido uno de los más perjudicados por los incidentes con el combustible.
“Los transportistas son los que más sufren por el robo que se ha dado con el diésel y la gasolina y hoy día tenemos que pelear con unas plagas que nos meten boicot con la gasolina sucia, pues nosotros les pedimos que seamos un solo equipo. Vamos a salir adelante, los que se robaron la patria fueron los que se llevaron 60.000 millones”, afirmó Paz Pereira ante los presentes. La declaración del presidente surge en un contexto de creciente preocupación por los más de 2.000 vehículos que resultaron dañados debido al uso de lo que la petrolera estatal denominó “gasolina desestabilizada”, originada por residuos acumulados de combustible de mala calidad importado durante la gestión del MAS.
Ante esta situación, YPFB decidió desvincular a 360 trabajadores, mientras el Gobierno investiga posibles omisiones o negligencias por parte de YPFB Logística, subsidiaria encargada de los controles, que podrían haber afectado la imagen de las nuevas autoridades. Paz Pereira reconoció que, a pesar de los tres meses de gestión de su administración, los problemas aún persisten y que es necesario enfrentar resistencias internas para garantizar el correcto funcionamiento de la petrolera estatal y proteger los intereses de la ciudadanía.
El mandatario comparó su situación con la de administraciones anteriores, recordando que la presencia de funcionarios de gestiones anteriores no es un fenómeno nuevo en Bolivia. “Yo me acuerdo cuando había un expresidente, el 2005 ganó, el 2006 se quejaba que todavía tenía personal del anterior gobierno, 2007 se seguía quejando. Dos años y medio se quejó, mitad de su gobierno. Nosotros recién llevamos tres meses, tenemos problemas, es como Oruro sabe bien, las plagas, tenemos unas plagas que nos quieren hundir el Gobierno”, enfatizó. Con ello, Paz Pereira subrayó que parte de las dificultades actuales tienen un trasfondo político, además de los problemas técnicos relacionados con la calidad del combustible, y que superar esta situación requiere no solo medidas administrativas sino también un compromiso colectivo de todos los actores involucrados.
El presidente explicó que las “plagas” a las que se refiere son grupos que, según su criterio, buscan afectar la estabilidad del Gobierno mediante la desinformación, la presión política y la manipulación de hechos relacionados con el combustible. Indicó que estas acciones buscan sembrar desconfianza entre la ciudadanía y desestabilizar la nueva gestión, pero aseguró que su administración está preparada para enfrentar estos desafíos y proteger los recursos estratégicos del país.
Paz Pereira también se dirigió al sector transportista, que ha sido uno de los más afectados por la gasolina de mala calidad, para reconocer los inconvenientes y asegurar que se tomarán medidas concretas para reparar los daños ocasionados en los vehículos. Recordó que más de 2.000 unidades presentaron problemas en sus motores debido a residuos de combustible almacenados de manera inadecuada en gestiones anteriores, y aseguró que el Gobierno está trabajando en conjunto con YPFB para implementar un seguro de reparación y seguimiento de cada caso, con el objetivo de garantizar justicia y reparación a los afectados.
En su intervención, el mandatario hizo un llamado a trabajar de manera conjunta y de buena fe, dejando de lado las ideologías y ambiciones personales, para priorizar el bienestar del pueblo boliviano y de todas las regiones del país. Destacó la importancia de la colaboración entre autoridades, transportistas y trabajadores de YPFB para superar la crisis generada por el combustible defectuoso y prevenir daños futuros a la economía y a los ciudadanos.
El pronunciamiento del presidente busca reforzar la percepción de unidad en el Gobierno frente a los desafíos internos y externos, al tiempo que responsabiliza a sectores políticos vinculados a gestiones anteriores por los obstáculos que enfrenta la actual administración en la gestión de recursos estratégicos como el petróleo y la gasolina. Asimismo, Paz Pereira subrayó que la transparencia, el control riguroso de los procesos de YPFB y la sanción de responsabilidades serán fundamentales para evitar que se repitan hechos similares en el futuro.
Finalmente, el presidente reiteró que su administración está comprometida con proteger los recursos del Estado, garantizar la reparación de los afectados y consolidar la estabilidad del sector energético. Insistió en que la unidad de las autoridades y la cooperación de todos los actores sociales serán determinantes para superar las dificultades y consolidar un Gobierno que trabaje en beneficio de la población, priorizando la transparencia y el desarrollo económico del país. (La Razón)


