Tras asumir la presidencia de Chile, José Antonio Kast emitió seis decretos que instruyen la construcción de barreras físicas en las fronteras del país, especialmente con Bolivia y Perú. Estas medidas forman parte del denominado “Plan Escudo Fronterizo” y fueron los primeros actos oficiales del mandatario luego de su reunión con el presidente boliviano Rodrigo Paz.
El Plan Escudo Fronterizo establece la construcción de zanjas, muros, cercos perimetrales y torres de vigilancia en los puntos fronterizos considerados más críticos, así como la erradicación de pasos no habilitados. Además, contempla la utilización de tecnología avanzada, incluyendo drones, cámaras térmicas y sistemas biométricos, para fortalecer la seguridad fronteriza.
Entre los pasos fronterizos priorizados se encuentran Colchane, que limita con Bolivia, y Chacalluta, en la frontera con Perú. Según el decreto, los trabajos comenzarán en los próximos días y buscan regular de manera más estricta la migración ilegal y el ingreso de personas por rutas no autorizadas.
Asimismo, el instructivo presidencial amplía las funciones de las Fuerzas Armadas en los límites fronterizos, con un despliegue permanente de al menos tres mil efectivos en las regiones de Arica, Tarapacá y Antofagasta. Se busca garantizar la vigilancia y el control de los sectores más vulnerables, declarados como Zona Militar para fines de seguridad.
El ministro de Defensa, Fernando Barros, acompañó la firma de los decretos y detalló que la política contempla un incremento de medios militares en sectores críticos de la Macrozona Norte. Esto incluye mejoras en comunicaciones estratégicas, sensores optrónicos y vigilancia con drones para reforzar la supervisión de la frontera.
El gobierno chileno asegura que estas acciones forman parte de una política de cierre fronterizo orientada a prevenir el ingreso irregular de inmigrantes y a garantizar la seguridad interna. Los decretos buscan articular el control militar con tecnología de monitoreo avanzada, reforzando la presencia institucional en los límites del país.
Analistas internacionales han señalado que estas medidas reflejan una postura firme del nuevo gobierno frente a la migración y el contrabando, aunque también generan preocupación por el impacto diplomático con los países vecinos y por la aplicación de zonas militares en territorio fronterizo. (Los Tiempos)


