Durante los festejos de Carnaval en la ciudad de La Paz, que se extendieron del 13 al 17 de febrero, se registraron 39 personas fallecidas y 89 incidentes de tránsito, según informó el comandante departamental de la Policía, Amílcar Soto Peña. Estas cifras reflejan un aumento significativo en la complejidad de garantizar la seguridad durante celebraciones masivas, donde la combinación de aglomeraciones, consumo de alcohol y tránsito vehicular genera un panorama especialmente desafiante para las autoridades.
El informe policial detalla que las muertes tuvieron múltiples causas. Una parte de los decesos se atribuyó a accidentes de tránsito, mientras que otros se derivaron de emergencias médicas repentinas, complicaciones de salud preexistentes o situaciones de riesgo propias de las festividades, como caídas, golpes y riñas. El alto número de incidentes resalta la necesidad de desarrollar estrategias de prevención más integrales, que incluyan tanto medidas médicas como controles de tránsito y protocolos de seguridad en zonas de concentración masiva.
Respecto a los 89 hechos de tránsito, estos incluyeron choques entre vehículos, colisiones con motocicletas y atropellos en áreas con gran presencia de peatones. Los sectores más críticos fueron aquellos donde se llevaron a cabo desfiles, comparsas, fiestas callejeras y otras actividades masivas, lo que incrementó el riesgo de accidentes debido a la concurrencia simultánea de personas y automóviles. Las autoridades indicaron que varios de estos incidentes se produjeron en intersecciones congestionadas y calles angostas, donde el control del tránsito se vuelve particularmente complejo.
La Policía y autoridades locales hicieron un llamado enfático a la ciudadanía para extremar precauciones en futuras celebraciones. Recomendaron evitar conducir bajo los efectos del alcohol, respetar la señalización temporal, mantener cuidado sobre niños, adultos mayores y personas vulnerables, y seguir las indicaciones del personal de seguridad. También se enfatizó la necesidad de coordinación entre vecinos, organizadores de eventos y cuerpos de seguridad para prevenir riesgos y garantizar la fluidez del tránsito durante las festividades.
El comandante Soto Peña señaló que los cuerpos de seguridad desplegaron patrullas, equipos de primeros auxilios y puntos de control en toda la ciudad, pero reconoció que el volumen de participantes y la intensidad de las celebraciones superaron en algunos casos la capacidad operativa, lo que subraya la importancia de reforzar los recursos y la planificación en futuros carnavales. Se prevé la incorporación de nuevas estrategias, como ampliación de rutas peatonales, señalización más clara y presencia adicional de personal sanitario.
Además, la Policía anunció que se realizará un análisis exhaustivo de cada incidente registrado durante el Carnaval, con el objetivo de mejorar los protocolos de seguridad y la coordinación entre los distintos organismos involucrados, incluidos bomberos, personal de emergencias médicas y unidades de tránsito. La meta es que las futuras celebraciones puedan desarrollarse con menor riesgo para los participantes y con un tránsito más ordenado, reduciendo la cantidad de accidentes y víctimas.
Finalmente, se hizo un llamado a la ciudadanía para que la próxima versión del Carnaval sea más responsable, recordando que la diversión debe acompañarse de medidas de prevención que protejan la vida y la integridad de todos los asistentes. La experiencia de este año se convierte en una oportunidad para ajustar la logística y planificar celebraciones más seguras, sin que se pierda la tradición ni el espíritu festivo de la ciudad. (ATB Digital)


