El presidente Rodrigo Paz Pereira se pronunció este jueves sobre la actualización del emblema institucional del Ejército, un cambio que generó debate público luego de que la nueva imagen dejara de incluir la wiphala y la flor de patujú. El mandatario enfatizó que la wiphala no es un escudo y que, por tanto, no reemplaza ni compite con el símbolo que representa oficialmente al Estado boliviano.
El nuevo diseño difundido por la institución castrense presenta únicamente el escudo militar acompañado del lema tradicional “Ejército de Bolivia, forjador de la Patria”. Con ello, quedó atrás la versión anterior que combinaba elementos nacionales y símbolos indígenas. La modificación fue conocida durante un acto militar desarrollado en Santa Cruz, donde también participó el jefe de Estado.
Consultado sobre la ausencia de la wiphala en el logotipo, Paz sostuvo que se trata de un símbolo cultural con un valor propio, pero distinto del escudo nacional. “Son signos que representan dimensiones diferentes de nuestro país. La wiphala expresa una identidad cultural muy importante, pero el escudo ha sido nuestro emblema oficial desde la fundación republicana”, señaló. Añadió que el escudo “es el elemento que nos representa a todos, sin excepción, y no debería ser motivo de disputa”.
El mandatario recordó que, desde el inicio de su gobierno, se han implementado ajustes en la imagen institucional del Estado para unificar criterios de representación, aunque aclaró que no se ha ordenado retirar ni la wiphala ni la flor de patujú de las entidades públicas. “Los símbolos culturales siguen presentes en la administración pública. No estamos suprimiendo ningún elemento que forme parte de nuestra diversidad”, afirmó.
La actualización del emblema del Ejército se suma a otras modificaciones gráficas impulsadas por la administración de Paz con la intención de “ordenar y modernizar” la comunicación institucional. Sin embargo, el tema generó reacciones diversas en redes sociales y entre sectores políticos, especialmente porque la wiphala ha sido un símbolo central en debates sobre representación e identidad en los últimos años.
Paz insistió en que el país debe mirar sus símbolos desde una perspectiva integradora y no confrontacional. “No se debe contraponer un símbolo cultural con el emblema nacional. Ambos conviven y forman parte de nuestra historia común”, remarcó.


