El paro indefinido del transporte en La Paz ha provocado la suspensión de servicios básicos, incluyendo el recojo de basura y el funcionamiento del bus municipal Pumakatari, generando inconvenientes en varios barrios de la ciudad. La medida de presión, que incluye bloqueos en avenidas y rutas principales, afecta directamente a la vida cotidiana de los ciudadanos.
El director de Gobernabilidad de la Alcaldía de La Paz, Gonzalo Barrientos, señaló que la suspensión del servicio de limpieza urbana obliga a los vecinos a mantener la basura en sus domicilios para evitar acumulación en las calles. “Este paro obviamente afecta a todos en general, estamos con dificultades en el recojo de basura, pedimos muy respetuosamente a toda la población tener guardada la basura en sus domicilios”, indicó la autoridad.
El servicio del Pumakatari también se encuentra interrumpido, limitando las opciones de transporte público para los usuarios que dependen de este sistema para desplazarse entre diferentes zonas de la ciudad. Esto aumenta la presión sobre otras formas de transporte informal y genera congestión en vías alternas.
En respuesta a la crisis, las autoridades municipales hicieron un llamado al Gobierno nacional y a la dirigencia del transporte para que prioricen el diálogo y busquen soluciones que permitan reactivar los servicios básicos lo antes posible. La falta de coordinación entre sectores pone en evidencia la fragilidad de los servicios urbanos frente a conflictos sociales.
Mientras tanto, en el auditorio del Palacio de Comunicaciones, en el centro de La Paz, una comisión conformada por cuatro ministros de Estado y al menos 150 dirigentes del transporte instaló una mesa de diálogo para tratar la problemática del combustible, que es el origen del paro. El objetivo es llegar a un acuerdo que permita normalizar tanto la movilidad como los servicios urbanos afectados.
Vecinos de distintas zonas reportan la acumulación de residuos en calles y avenidas, así como la dificultad para trasladarse debido a la interrupción del Pumakatari y el transporte público regular. La situación evidencia cómo las medidas de presión en un sector pueden tener repercusiones inmediatas en toda la sociedad y en la gestión urbana.
Especialistas en servicios urbanos destacan que la suspensión prolongada de limpieza y transporte incrementa riesgos sanitarios y desorganiza la movilidad cotidiana. La coordinación entre autoridades y transportistas se convierte en un factor clave para garantizar la continuidad de los servicios esenciales y proteger la salud y seguridad de la población. (Abi)


