La conectividad entre los departamentos de Oruro y Potosí podría experimentar un avance significativo gracias al proyecto vial Quillacas–Tumpa, una iniciativa que busca establecer un corredor estratégico capaz de impulsar el turismo, la economía regional y la integración internacional con Chile. La Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) confirmó su participación en el proyecto, ofreciendo soporte técnico y logístico para el diseño y la planificación de la obra.
El proyecto, promovido por la Brigada Parlamentaria de Oruro, tiene como objetivo principal unir de manera eficiente el sur de Oruro con el norte de Potosí. Se estima que el 80% de la ruta se desarrollará dentro de Oruro y el restante 20% en Potosí, conectando diversas comunidades que se beneficiarán directamente de la infraestructura vial. Se espera que esta conexión no solo facilite el traslado de personas y bienes, sino que también genere un nuevo atractivo turístico al integrar destinos de ambos departamentos y proyectarlos hacia mercados internacionales.
Ernesto Farfán, presidente de la ABC, señaló que la institución brindará respaldo técnico para que el proyecto pueda ser presentado formalmente el próximo 10 de febrero, coincidiendo con las celebraciones del aniversario cívico de Oruro. La meta es que la iniciativa se incorpore a la agenda estratégica de la Red Vial Fundamental (RVF), lo que permitiría su implementación dentro de un marco planificado y sostenible.
El desarrollo de la carretera implicará un proceso ordenado que incluye fases técnicas, administrativas y legislativas. La coordinación entre asambleístas de Oruro y Potosí será fundamental para garantizar la aprobación final del proyecto por parte de la Asamblea Legislativa Plurinacional. Se prevé que esta colaboración interdepartamental contribuya a la consolidación de un corredor vial que dinamice la economía local, impulse la actividad turística y facilite el transporte de mercancías hacia Chile, optimizando tiempos y costos logísticos.
Además del beneficio turístico y económico, la construcción de esta vía representa una oportunidad para fortalecer el comercio exterior boliviano. La ruta permitirá un tránsito más eficiente de productos hacia puertos y centros de distribución chilenos, lo que podría traducirse en un aumento de las exportaciones y mejores condiciones para los transportistas y empresarios del país. La infraestructura también tiene potencial para promover el desarrollo de comunidades aledañas mediante la creación de empleo durante la obra y la mejora de servicios básicos relacionados con la conectividad.
Con la implementación del proyecto Quillacas–Tumpa, Bolivia busca no solo mejorar su red vial interna, sino también fortalecer su posición estratégica en el comercio regional y la integración con países vecinos. La combinación de planificación técnica, respaldo legislativo y enfoque en el desarrollo local podría convertir esta carretera en un eje vital para el crecimiento económico y turístico de Oruro, Potosí y más allá, consolidando un puente entre Bolivia y el mercado internacional. (La Razón)


