La empresa estadounidense de neurotecnología Neuralink anunció este martes avances significativos en el uso de su interfaz cerebro-ordenador (ICO) para ayudar a personas con enfermedades neurodegenerativas. Kenneth Shock, diagnosticado con esclerosis lateral amiotrófica (ELA) en enero de 2024, se convirtió en el segundo participante del ensayo clínico VOICE en recibir un implante diseñado para traducir sus pensamientos en voz.
Desde su diagnóstico, Shock había perdido progresivamente la capacidad de hablar, una situación común en pacientes con ELA, quienes entre el 80 y 95% de los casos terminan sin habla funcional entre dos y tres años tras el inicio de los síntomas. La tecnología de Neuralink busca devolverle autonomía al permitirle comunicarse sin depender de la transmisión tradicional entre cerebro y músculos.
Según Skyler Granatir, ingeniero de aprendizaje automático de Neuralink, la ELA “actúa como un cable de internet cortado”, bloqueando la señal del cerebro hacia los músculos. La ICO, en cambio, permite leer directamente la actividad cerebral y traducirla a voz mediante un dispositivo conectado, eliminando la vía física afectada por la enfermedad.
El funcionamiento del sistema consiste en que el paciente mueva los labios de manera silenciosa, mientras la interfaz descodifica sus pensamientos y los convierte en palabras, reproduciendo la voz que Shock tenía antes de que los cambios comenzaran en 2020. Esto promete que pueda hablar cómodamente durante largos períodos sin esfuerzo vocal.
Neuralink destacó que, aunque el ensayo aún se encuentra en fase temprana, los resultados iniciales muestran el potencial de la tecnología para transformar la vida de quienes padecen ELA y otras enfermedades que limitan la comunicación verbal. Kenneth Shock se ha convertido en un referente clave en el desarrollo de esta innovación, al probar su eficacia en condiciones reales.
Además de devolver la capacidad de hablar, la empresa subraya que esta tecnología podría abrir nuevas posibilidades para la autonomía de los pacientes, desde actividades cotidianas hasta interacciones sociales y laborales, al permitir que la comunicación no dependa del desgaste físico del paciente.
El ensayo VOICE representa un paso pionero en la convergencia entre neurociencia y computación, y su éxito podría marcar un cambio histórico en el tratamiento de enfermedades neurodegenerativas. Neuralink reafirmó su compromiso con la investigación responsable y la expansión gradual de estas soluciones para mejorar la calidad de vida de los pacientes en el futuro cercano. (RT)


