Las autoridades de Moscú han declarado desde este jueves una respuesta de emergencia para enfrentar lo que podría convertirse en una de las nevadas más intensas de la temporada invernal de 2026, movilizando a miles de trabajadores y equipos para intentar contener los efectos devastadores del clima extremo. La ciudad, que ya había experimentado nevadas excepcionales en semanas anteriores, está nuevamente bajo una pesada capa de nieve que amenaza con paralizar su funcionamiento normal y afectar la vida cotidiana de millones de residentes en la capital rusa.
Según los servicios meteorológicos locales, la nevada que se ha prolongado durante todo el día podría dejar hasta 87 centímetros de nieve acumulada en algunos puntos de la ciudad, superando con creces los registros habituales para esta época del año y marcando un nuevo récord en las precipitaciones de nieve. El vicealcalde Piotr Biriukov informó que durante la jornada podría caer más del 70 % del promedio mensual de nieve, lo que agrava aún más la situación ante la incapacidad de las infraestructuras para evacuar el volumen tan elevado de precipitaciones en tan poco tiempo.
El alcalde moscovita, Serguéi Sobianin, reconoció la severidad del fenómeno climático y admitió que “la situación es muy complicada”, aunque también expresó su confianza en la capacidad de la ciudad para superar el desafío. Las autoridades han movilizado “al máximo número de trabajadores” —incluidos equipos de limpieza de vías, operarios de maquinaria pesada y personal de apoyo— para despejar calles, avenidas y carreteras, donde ya se observan múltiples atascos y condiciones peligrosas de tránsito.
El impacto de la intensa nevada no se limita a las calles. Los aeropuertos internacionales de Moscú han registrado la cancelación o el aplazamiento de más de 160 vuelos debido a las condiciones climáticas adversas, afectando tanto a viajeros nacionales como internacionales. El tráfico en las carreteras circundantes también ha experimentado un aumento considerable en los precios de los taxis, dado que muchos ciudadanos buscan alternativas de transporte ante la dificultad de circular en vehículos privados.
Este dramático episodio de nieve en Moscú llega después de otras nevadas excepcionales registradas en lo que va del invierno, incluidas precipitaciones que han llegado a cifras históricas en los últimos días. Algunas estaciones meteorológicas han medido niveles de nieve que rivalizan con las observaciones más extremas en décadas, colocándolos entre las nevadas más fuertes en muchos años.
Los pronósticos del tiempo señalan, sin embargo, que las nevadas extremas podrían comenzar a disminuir a partir de la próxima semana. Los meteorólogos esperan un paulatino aumento de las temperaturas que facilite el deshielo y la llegada de la primavera, ofreciendo un alivio gradual a una ciudad que ha luchado durante días contra el clima invernal más severo de los últimos tiempos.
Además de los esfuerzos oficiales para mantener las vías despejadas, residentes de Moscú han tenido que adaptarse a las condiciones inusitadas, utilizando incluso medios de transporte alternativos para desplazarse, como trineos y otros métodos informales frente a la dificultad de movilizarse en vehículos tradicionales bajo la abundante nieve acumulada.
La intensidad de esta nevada y su prolongación sitúan a Moscú en un momento crítico de su temporada invernal, desafiando la infraestructura urbana y la capacidad de respuesta de los servicios municipales, al tiempo que generan un impacto tangible en la vida diaria de millones de personas. (Visión 360)


