El ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, aseguró que el Gobierno mantendrá los precios actuales de los combustibles en Bolivia, a pesar del contexto geopolítico y el aumento del costo internacional del petróleo. Medinaceli explicó que la prioridad es garantizar estabilidad a los consumidores y evitar que las variaciones externas afecten el bolsillo de la población, enfatizando que el Gobierno implementará un conjunto de medidas estratégicas y financieras para asegurar la continuidad de los precios.
Según el ministro, uno de los principales mecanismos para sostener los precios será la intensificación de la lucha contra el contrabando de combustibles. Esta estrategia incluye identificar regiones donde se registren consumos anómalos y focalizar allí las acciones de control y supervisión. Medinaceli señaló que el combate al contrabando permitirá reducir pérdidas y asegurar que el combustible llegue a los surtidores en condiciones óptimas, evitando incrementos artificiales que podrían afectar la economía de los ciudadanos.
El ministro agregó que, además del control sobre el contrabando, se evalúan estrategias financieras que permitan mantener los precios estables frente a las fluctuaciones internacionales del crudo. Estas acciones incluirán medidas de planificación presupuestaria, ajustes internos en la comercialización y monitoreo constante de las reservas estratégicas de hidrocarburos, con el objetivo de que el consumidor no experimente incrementos repentinos en el costo del combustible.
Mauricio Medinaceli aseguró que el Gobierno trabaja coordinadamente con Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) para monitorear permanentemente el mercado local y global, y que cualquier decisión sobre los precios será tomada de manera responsable y transparente. Según el ministro, este enfoque permite anticipar escenarios de volatilidad internacional y preparar soluciones que protejan tanto al Estado como a los consumidores.
Por su parte, Sebastián Daroca, vicepresidente de Operaciones Nacionales de YPFB, indicó que la revisión oficial del precio del combustible se realizará en junio de este año, tomando como referencia los valores internacionales del petróleo. Daroca explicó que Bolivia ajusta los precios en función de las variaciones del crudo, pero subrayó que los cambios no serán inmediatos y que se evaluará cuidadosamente el impacto de cualquier ajuste sobre la economía interna antes de implementar modificaciones en las tarifas.
Daroca puntualizó que el incremento internacional del crudo puede ser un factor determinante en la fijación de precios, pero que la revisión prevista permitirá al Ministerio de Hidrocarburos tomar decisiones estratégicas que eviten afectaciones directas al consumidor final. Además, enfatizó que la evaluación incluirá un análisis del comportamiento del mercado regional y de la estabilidad de la oferta de combustibles, garantizando que Bolivia tenga un abastecimiento seguro y suficiente.
En diciembre de 2025, el Gobierno de Rodrigo Paz eliminó la subvención a los hidrocarburos y estableció nuevos precios de referencia: Gasolina Especial a Bs 6,96 por litro, Diésel Oíl a Bs 9,80 por litro, Premium a Bs 11,00 por litro y GNV a Bs 2,73 por metro cúbico. La garrafa de GLP se mantuvo en Bs 22,50, lo que permitió mantener un esquema de precios más equilibrado, acorde con la situación del mercado internacional y las necesidades de la población.
Medinaceli indicó que, gracias a este esquema de precios, el Gobierno ha logrado contener presiones inflacionarias vinculadas al sector energético y brindar previsibilidad a los usuarios y empresas que dependen del combustible para sus actividades diarias. Subrayó que mantener los precios estables también contribuye a proteger la competitividad de la economía y a garantizar la sostenibilidad del transporte público y privado en el país.
El ministro resaltó que la estrategia de mantenimiento de precios incluye monitoreo constante de los mercados internacionales y locales, así como la implementación de herramientas financieras que permitan absorber las fluctuaciones del crudo sin trasladarlas de forma directa al consumidor. Destacó que la combinación de controles, planificación financiera y coordinación con YPFB constituye una política integral que busca garantizar la estabilidad del sector energético.
Asimismo, Medinaceli afirmó que el Gobierno continuará con acciones preventivas y correctivas para enfrentar cualquier irregularidad que pueda afectar el suministro, incluyendo el contrabando y la adulteración de combustibles. Señaló que se reforzarán los controles en fronteras y zonas estratégicas, y se trabajará de manera coordinada con autoridades nacionales y locales para garantizar que los combustibles que lleguen a los surtidores cumplan con los estándares de calidad y cantidad establecidos.
El ministro reiteró que el objetivo principal de estas medidas es proteger a la población y garantizar que todos los bolivianos tengan acceso a combustibles a precios estables, incluso frente a escenarios internacionales adversos. Aseguró que se mantienen evaluaciones periódicas y que cualquier decisión será comunicada oportunamente, garantizando transparencia y seguridad jurídica en el sector energético.
Finalmente, Medinaceli aseguró que el Gobierno seguirá trabajando de manera proactiva para mantener la estabilidad de los precios, combinando políticas de control, supervisión, planificación financiera y coordinación interinstitucional. Subrayó que la meta es que los bolivianos puedan planificar su economía familiar y sus actividades diarias sin preocuparse por aumentos inesperados del combustible, reforzando la confianza en la gestión estatal del sector energético. (Los Tiempos)


