Las autoridades policiales y judiciales han intensificado los operativos contra la organización liderada por Sebastián Marset, mostrando la magnitud de su red criminal que operaba con logística aérea, refugios y protección armada en diversas regiones del país. Durante los últimos allanamientos, se incautaron seis aeronaves vinculadas a la red, las cuales fueron trasladadas bajo un fuerte resguardo policial al aeropuerto El Trompillo en Santa Cruz.
Las investigaciones revelan que la red de Marset contaba con una estructura organizada que le permitía operar de manera coordinada en varias ciudades y zonas rurales, utilizando medios aéreos para el transporte de mercancías ilícitas y sistemas de protección armada para asegurar sus operaciones. Este nivel de logística demuestra la sofisticación y alcance de la organización.
Desde 2023, la Fiscalía de Santa Cruz había frenado cuatro procesos judiciales contra Marset, a pesar de su perfil criminal y las denuncias en su contra. Los expertos señalan que estos retrasos complicaron la persecución penal, permitiendo que la red mantuviera parte de sus operaciones hasta fechas recientes.
El traslado de las aeronaves al aeropuerto El Trompillo se realizó con un operativo de alto riesgo, que incluyó vehículos blindados y un despliegue de efectivos de seguridad para evitar cualquier intento de sabotaje o resistencia por parte de miembros de la red. Las aeronaves serán inspeccionadas para recabar evidencia que fortalezca los procesos judiciales en curso.
Testigos y fuentes cercanas a la investigación señalaron que la organización contaba con refugios estratégicamente ubicados para resguardar bienes, personas y documentación vinculada al tráfico ilícito. Estas propiedades estaban equipadas con sistemas de vigilancia y seguridad privada, lo que complicó los allanamientos y requirió coordinación entre diferentes fuerzas policiales.
El caso Marset ha captado atención nacional e internacional debido al perfil delictivo del líder y la escala de sus operaciones. Autoridades de la DEA y organismos internacionales colaboraron en la entrega y custodia de Marset, así como en la recopilación de pruebas que permitirán esclarecer vínculos con otras redes criminales de la región.
Mientras los procesos judiciales continúan, la Fiscalía y la Policía buscan consolidar la evidencia recabada para garantizar que los responsables enfrenten sanciones proporcionales a la gravedad de sus crímenes. Este operativo pone de manifiesto la complejidad de desarticular organizaciones criminales con estructuras sofisticadas y recursos logísticos significativos, y marca un hito en la lucha contra el crimen organizado en Bolivia.


