La crisis social y los bloqueos de carreteras que afectan al país desde hace casi un mes comienzan a provocar graves consecuencias en el sistema de salud paceño. El director del Hospital del Tórax, Marco Antonio García, alertó este miércoles que el centro médico enfrenta una situación crítica debido a la escasez de alimentos, oxígeno medicinal e insumos hospitalarios, lo que pone en riesgo la atención de pacientes con enfermedades respiratorias y cuadros de alta complejidad.
Según explicó la autoridad médica, el hospital cuenta únicamente con provisiones de alimentos para dos días más, mientras que las reservas de oxígeno medicinal podrían agotarse en un plazo aproximado de cuatro días si no se restablece el tránsito de cisternas y vehículos de abastecimiento bloqueados en distintas rutas del país.
García señaló que hasta hace pocos días el hospital mantenía relativa estabilidad gracias a las reservas acumuladas y a entregas parciales realizadas por proveedores. Sin embargo, aseguró que la situación cambió drásticamente desde el martes 26 de mayo, cuando varias empresas comenzaron a informar que ya no podían garantizar el suministro regular de oxígeno debido a que sus vehículos permanecen retenidos en carreteras bloqueadas.
“El proveedor nos dijo que su stock de oxígeno concluye en 48 horas. Eso significa que nuestras reservas ya no podrán ser reabastecidas y en cuatro días se estaría acabando el oxígeno medicinal”, explicó el director, al advertir que el hospital depende de un abastecimiento constante debido al perfil de pacientes que atiende diariamente.
El Hospital del Tórax es uno de los principales centros especializados en enfermedades respiratorias en La Paz y recibe a pacientes con afecciones pulmonares severas, insuficiencia respiratoria, neumonías complejas y otras patologías que requieren oxígeno permanente para sobrevivir. Por ello, la posibilidad de un desabastecimiento genera alta preocupación entre el personal médico y administrativo.
“Muchos de nuestros pacientes necesitan oxígeno las 24 horas del día. No es un recurso que podamos reemplazar fácilmente y cualquier interrupción representa un riesgo muy grave”, sostuvo García, quien además señaló que el complejo hospitalario consume grandes volúmenes diarios de oxígeno medicinal.
A la crisis del oxígeno se suma la falta de alimentos frescos para pacientes internados y personal médico. El director explicó que el hospital todavía conserva algunas reservas de productos secos, pero los alimentos perecederos como pollo, carne, verduras y otros productos básicos comienzan a agotarse rápidamente debido a las dificultades de transporte y al incremento de costos provocado por los bloqueos.
“No tenemos refrigeradores gigantes para almacenar grandes cantidades de alimentos frescos”, explicó. Según detalló, hace una semana se logró recibir un cargamento de 11 pollos que ya fue consumido, mientras que recientemente llegaron otros cinco pollos que apenas alcanzarán para cubrir la alimentación de los pacientes durante dos días más.
La autoridad médica advirtió que, si la situación continúa, el hospital podría enfrentar dificultades serias incluso para garantizar la alimentación básica de las personas internadas. “Si no hay abastecimiento, no sabremos con qué alimentar a los pacientes”, lamentó.
El problema también empieza a extenderse a los medicamentos e insumos médicos esenciales. Aunque hasta el momento el hospital no reporta un colapso total en la provisión farmacéutica, varios proveedores ya notificaron posibles retrasos o suspensión de entregas debido a la imposibilidad de circular por las rutas bloqueadas.
Gasas, antisépticos, material descartable y otros insumos de uso cotidiano podrían comenzar a escasear en cuestión de días si no se habilitan corredores de abastecimiento. El director alertó que el sistema hospitalario paceño ya trabaja bajo presión y que cualquier interrupción prolongada podría afectar cirugías, terapias intensivas y otros servicios críticos.
Frente a este escenario, el Hospital del Tórax activó un Centro de Operaciones de Emergencia (COE) en coordinación con el Servicio Departamental de Salud (Sedes), con el objetivo de implementar medidas temporales para enfrentar la crisis. Entre las alternativas analizadas se encuentra el intercambio de reservas de oxígeno entre hospitales y el apoyo de la Universidad Mayor de San Andrés para la recarga de cilindros de oxígeno.
Sin embargo, García aclaró que estas medidas representan únicamente soluciones parciales y temporales. “La UMSA puede rellenar unos 30 tanques al día, pero ese es prácticamente el consumo diario de un hospital grande”, explicó, remarcando que el sistema sanitario necesita un abastecimiento continuo y no soluciones de emergencia limitadas.
Ante esta situación, el director insistió en la necesidad urgente de habilitar corredores humanitarios que permitan el paso de cisternas, medicamentos, alimentos e insumos médicos hacia los centros hospitalarios. “Lo primero es exigir a las autoridades y a las partes en conflicto que se reactive el corredor humanitario para permitir el paso del oxígeno y de insumos médicos”, manifestó.
Bolivia cumple actualmente 27 días de bloqueos impulsados por sectores campesinos, sindicatos y organizaciones sociales que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz. Las protestas mantienen interrumpidas varias rutas estratégicas del país y han comenzado a provocar desabastecimiento de combustibles, alimentos, medicamentos y productos básicos en ciudades como La Paz y El Alto.
La crisis sanitaria ya obligó a varios hospitales a reducir cirugías programadas, reorganizar servicios y activar planes de contingencia para priorizar la atención de pacientes críticos. Asimismo, el Colegio Médico advirtió en los últimos días que el sistema de salud paceño comienza a “asfixiarse” por la falta de oxígeno y suministros esenciales.
Mientras continúan las negociaciones entre el Gobierno y sectores movilizados, hospitales y centros de salud enfrentan una creciente incertidumbre sobre su capacidad de sostener la atención médica durante los próximos días si no se restablece el flujo normal de abastecimiento. (Brújula Digital)


