El gobierno nacional anunció un conjunto de medidas orientadas a facilitar la exportación de soya y garantizar el abastecimiento del mercado interno, mediante la eliminación de controles de precios y cupos sobre subproductos derivados del grano. La decisión busca al mismo tiempo promover la competitividad internacional de los productores y proteger el poder adquisitivo de los consumidores bolivianos.
El ministro de Desarrollo Productivo, Rural y Agua, Oscar Mario Justiniano, explicó que la normativa se implementará a través de dos resoluciones. La primera simplifica los procedimientos para que los productores puedan exportar soya directamente al mercado internacional. La segunda elimina las restricciones que regulaban la comercialización de subproductos —como harina y cascarilla de soya— entre las industrias y sectores productivos, incluyendo la producción lechera, avícola y porcina.
“Buscamos un equilibrio entre la seguridad alimentaria interna y la promoción de nuestras exportaciones”, afirmó Justiniano, destacando que las reformas permiten a los productores adquirir insumos de manera más libre y competitiva, optimizando costos de transporte y precios de compra.
En paralelo, el gobierno fijó el precio del litro de aceite comestible refinado en Bs 18,50, con el objetivo de proteger a las familias frente a la especulación y las fluctuaciones recientes del mercado. Según las autoridades, en meses anteriores este producto llegó a comercializarse por encima de Bs 20 o Bs 25 en algunos mercados, debido a la escasez y distorsiones en la oferta.
Asimismo, la normativa establece que al menos el 20% de la producción de soya debe permanecer en Bolivia, garantizando insumos para la elaboración de aceite, harina y otros productos esenciales dentro de la cadena agroalimentaria nacional.
Con estas medidas, el Ejecutivo busca dinamizar el comercio exterior, fomentar la eficiencia en la cadena de producción y asegurar la disponibilidad de productos básicos, combinando la apertura de mercados internacionales con mecanismos de protección para los consumidores internos. (El Deber)


