Las autoridades gubernamentales denunciaron que un grupo de efectivos de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) fue víctima de una emboscada durante un operativo realizado la madrugada de este miércoles en Villa Tunari, en pleno corazón del Chapare cochabambino. El ataque dejó varios uniformados heridos y vehículos oficiales con daños considerables, según el reporte oficial.
Operativo de destrucción de fábricas y ataque sorpresivo
Los policías estaban llevando a cabo tareas de localización y destrucción de laboratorios de elaboración de cocaína cuando, de manera repentina, fueron rodeados y agredidos por un grupo de personas. La intervención se volvió violenta y obligó a los efectivos a replegarse para evitar consecuencias mayores.
El viceministro de Defensa Social y “zar antidroga”, Ernesto Justiniano, explicó que la emboscada no fue un acto improvisado. “No estamos ante un reclamo espontáneo ni ante una movilización comunitaria. Esto fue planificado, coordinado y financiado para frenar el operativo”, afirmó.
Audio que comprometería a los movilizados
Para reforzar la denuncia, Justiniano hizo público un audio en el que, según relató, se escucha a un hombre hablando en quechua ofreciendo dinero a pobladores para que bloqueen el avance de los policías. El objetivo habría sido impedir la intervención de un “puesto” donde se realizaban actividades ligadas al narcotráfico.
“Cuando se pone dinero sobre la mesa para proteger una fábrica de droga, ya no hablamos de protesta social, hablamos de crimen estructurado. No vamos a permitir que se utilice a los comunarios como un escudo humano”, subrayó la autoridad.
Heridos y vehículos afectados
El enfrentamiento dejó como resultado tres policías lesionados. De acuerdo con el informe preliminar, fueron atacados con piedras, machetes, petardos y otros objetos contundentes durante varios minutos.
Además, tres vehículos policiales quedaron con parabrisas destrozados, abolladuras y daños internos ocasionados durante la emboscada.
Justiniano manifestó su total respaldo a los efectivos y fue enfático en señalar que cualquier agresión contra la Policía “es una agresión directa contra la República, contra el orden constitucional y contra cada familia boliviana que quiere vivir sin miedo”.
Detenidos y bienes secuestrados
La Policía informó que siete personas fueron aprehendidas por su presunta participación en los hechos. Entre ellas se encuentra un menor de edad y el hombre adulto que habría coordinado la convocatoria para enfrentar a los uniformados.
Durante el operativo también se procedió al secuestro de tres vehículos y dos motocicletas utilizados presuntamente por los agresores para desplazarse y apoyar el ataque.
Tensión con comunarios y uso de agentes químicos
Tras la agresión, un grupo numeroso de comunarios rodeó a los policías heridos y exigió que se les devuelvan los precursores incautados en la intervención, además de la liberación inmediata de los detenidos. La situación se tornó tensa, obligando a los efectivos antidroga a emplear agentes químicos con el fin de dispersar al grupo y evitar que los policías golpeados quedaran retenidos.
Posibles implicaciones y advertencias del Gobierno
El Gobierno considera que este hecho constituye un ataque directo contra el Estado y advierte que ninguna organización, sea comunal o criminal, puede impedir el trabajo de las fuerzas antidroga. Justiniano indicó que se profundizará la investigación para identificar a los financiadores y responsables intelectuales del ataque.
“Quien agrede a la fuerza pública está protegiendo actividades ilegales. No vamos a tolerar que grupos criminales se aprovechen de las comunidades y las manipulen para defender intereses oscuros”, afirmó.
Las autoridades anticiparon que se reforzarán las operaciones en la región y que se aplicarán sanciones ejemplares contra quienes participaron en la emboscada o la promovieron.


