Fitch eleva la calificación de Bolivia, pero alerta que la economía sigue en zona de alto riesgo

0
357
fitch-eleva-la-calificacion-de-bolivia

La agencia internacional Fitch Ratings mejoró la calificación de riesgo país de Bolivia, elevándola de CCC- a CCC, tras el cambio de Gobierno y el inicio de un proceso de ajuste fiscal. Este aumento representa una señal positiva para los mercados internacionales, al tiempo que reduce la percepción de un default inmediato; sin embargo, expertos advierten que la economía nacional continúa enfrentando desafíos significativos y se mantiene dentro de una franja de riesgo elevado.

Para Fernando Romero, presidente del Colegio de Economistas de Tarija, la actualización de Fitch refleja la capacidad de Bolivia para cumplir con sus compromisos financieros más inmediatos, como el pago de bonos soberanos por 388 millones de dólares programado para marzo de 2026. “La mejora disminuye la posibilidad de un incumplimiento inmediato, pero la economía todavía presenta desequilibrios macroeconómicos que no pueden ser ignorados”, señaló Romero.

Entre los factores que contribuyeron a la revisión de la calificación, Romero destacó el retorno del financiamiento multilateral, desbloqueado tras la transición política que permitió acceder nuevamente a créditos de organismos como la CAF y el BID. Este flujo de recursos fortaleció las reservas internacionales líquidas, que alcanzaron los 523 millones de dólares, el nivel más alto registrado desde 2022, según datos del Banco Central de Bolivia.

El cambio de Gobierno también fue determinante, según Fitch, porque redujo el bloqueo institucional y mejoró la capacidad del Ejecutivo para aprobar financiamiento externo y avanzar en reformas económicas esenciales. Germán Molina, economista y analista financiero, calificó la mejora como un indicio de mayor credibilidad internacional: “Bolivia era percibida como uno de los países con mayor riesgo para acceder a financiamiento externo. Ahora, esta actualización refleja que la comunidad internacional confía más en la economía boliviana y en la capacidad del Gobierno para ordenar sus cuentas”, explicó.

Molina añadió que la nueva percepción ya tuvo efectos concretos: la aprobación de créditos por más de 8.500 millones de dólares de la CAF y 4.500 millones del BID, junto con el impacto positivo del levantamiento de la subvención a los hidrocarburos, son señales de que el país está encaminado a normalizar su situación fiscal. “Esto muestra que Bolivia está tomando medidas concretas para estabilizar su economía y cumplir con compromisos financieros”, agregó.

A pesar de estas señales positivas, ambos economistas coinciden en que la mejora de la calificación no significa que la economía esté completamente estabilizada. Romero recuerda que Bolivia enfrenta un déficit fiscal cercano al 12,6% del PIB, inflación elevada, crecimiento negativo y reservas aún insuficientes para garantizar estabilidad a mediano plazo. Molina enfatizó que siguen pendientes reformas fundamentales, como ajustes en el régimen cambiario, reorganización del sector público y redefinición del rol de empresas estatales deficitarias.

En conclusión, la mejora de Fitch representa un alivio temporal y un reconocimiento a los esfuerzos recientes del Gobierno, pero no garantiza una solución definitiva a los desafíos estructurales de la economía boliviana. La sostenibilidad de esta tendencia dependerá del mantenimiento del ajuste fiscal, la acumulación de reservas, la implementación de reformas profundas y la capacidad del Ejecutivo de evitar retrocesos por presiones sociales o políticas. De no lograrse estos avances, advierten los expertos, Bolivia podría regresar rápidamente a niveles de riesgo elevados, afectando la confianza de inversionistas y la estabilidad financiera del país. (El Deber)