El exdirector general de Planificación y Políticas Públicas de la Vicepresidencia, Jaime Soliz, aseguró este miércoles que el vicepresidente Edmand Lara se encuentra “extraviado” y persigue un protagonismo que ya ha perdido, luego de que el segundo mandatario pidiera que el Estado resarza los daños ocasionados por la comercialización de gasolina de mala calidad. Las declaraciones del exfuncionario provocaron reacciones en el ámbito político y abrieron un nuevo capítulo de tensiones dentro del Gobierno.
“Edmand Lara está extraviado en su propio laberinto. No se puede acusar sin haber realizado previamente un peritaje. Busca un protagonismo que ya lo ha perdido y creo que sus errores han hecho que se desvirtúe como un hombre serio, como una autoridad, y en este momento es un cadáver político”, sostuvo Soliz durante una entrevista con medios locales.
Las críticas surgen luego de que Lara afirmara, mediante un video difundido en su cuenta de TikTok, que el Estado debe hacerse responsable de los daños ocasionados por la mala calidad del combustible, y propusiera iniciar acciones legales de repetición contra Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), asegurando que la gasolina vendida fue “cara y de pésima calidad”.
Frente a estas acusaciones, Soliz recordó que problemas con la gasolina no son exclusivos de la actual gestión, sino que se arrastran desde administraciones anteriores. Según el exfuncionario, en gestiones pasadas se adquiría combustible de baja calidad que posteriormente era mezclado con etanol e incluso con agua. “Tengo declaraciones de cisterneros que señalan que incluso los hacían desfilar como si estuvieran llegando cargamentos completos, cuando en realidad llegaba media cisterna y el resto se llenaba con cualquier cosa”, relató.
Además, Soliz señaló que transportistas y trabajadores del sector han documentado irregularidades similares en años anteriores, por lo que el daño que hoy afecta a los vehículos podría ser acumulativo y heredado. “No podemos mirar solo el presente; hay una historia de decisiones equivocadas que recién ahora está afectando a los usuarios y al parque automotor”, afirmó.
El enfrentamiento entre Soliz y Lara también refleja diferencias políticas dentro del Gobierno. Mientras Lara busca responsabilizar a YPFB y al Estado por los problemas actuales, Soliz enfatiza la necesidad de análisis técnico y peritajes antes de emitir acusaciones, y cuestiona la intención del Vicepresidente de buscar protagonismo mediático. Analistas consultados señalan que este tipo de declaraciones evidencia tensiones internas que podrían influir en la percepción pública del Ejecutivo y afectar la coordinación entre autoridades.
Por su parte, sectores del transporte y usuarios de combustibles han mostrado preocupación ante la falta de claridad en la calidad del combustible, así como el impacto económico que genera la adquisición de gasolina defectuosa. Especialistas en energía recuerdan que la venta de gasolina adulterada puede provocar daños mecánicos graves a los vehículos, aumentar costos de mantenimiento y, en casos extremos, representar riesgos de seguridad para conductores y pasajeros.
Soliz insistió en que cualquier acción legal o reclamo debe estar respaldado por evidencia técnica y peritajes profesionales, y advirtió que acusar sin pruebas puede desvirtuar la credibilidad de las autoridades. “Se trata de un tema que requiere responsabilidad y análisis objetivo; los discursos políticos no resuelven los problemas y pueden afectar la confianza en las instituciones”, concluyó.
La polémica se mantiene abierta, mientras la opinión pública observa con atención la confrontación entre autoridades y espera medidas concretas para garantizar la calidad del combustible y proteger los derechos de los consumidores. (La Razón)


