Durante la mañana de este viernes 13 de febrero, los bloqueos en las carreteras del Trópico de Cochabamba se masificaron, pasando de un solo punto de corte reportado hasta las 7:30 a al menos siete puntos antes del mediodía. Los transportistas libres que lideran la medida de presión exigen soluciones inmediatas del Gobierno central, denunciando que la presunta mala calidad del combustible ha generado daños mecánicos en sus vehículos, afectando directamente su trabajo y economía familiar.
Los bloqueos se concentran en puntos estratégicos como Shinahota, Puente Ñ, Puente Chimoré, km 191 (Sindicato 2 de Junio), Puente Ivirgarzama, Cruce Vueltadero, sector Libertad, Puente Ichoa en Entre Ríos y la tranca Padresama en Villa Tunari. Para garantizar la movilidad de la población, los buses de transporte público están desviando sus rutas hacia los Valles cruceños para poder llegar a Cochabamba y otras regiones del país.
Los dirigentes del sector transporte afirmaron que la protesta se mantendrá de manera indefinida hasta que las autoridades nacionales se presenten en la zona y se instale una mesa de diálogo que permita atender sus demandas. Según los transportistas, los daños provocados por la gasolina de baja calidad no solo generan costos adicionales de reparación, sino que también afectan la operatividad de sus unidades y ponen en riesgo su fuente de ingresos.
Desde el Gobierno nacional se informó que se viene trabajando con el sector transporte para establecer un mecanismo de resarcimiento por los daños ocasionados por la gasolina desestabilizada. El pasado miércoles, representantes de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) y del sector mototaxista acordaron un procedimiento específico para indemnizar los daños mediante el seguro, según el acta de entendimiento firmada el 9 de febrero. Este acuerdo se limita exclusivamente a los casos de compensación por desperfectos en motorizados, buscando ofrecer una solución concreta a las pérdidas económicas reportadas por los transportistas.
Las autoridades del sector transporte insisten en que la medida continuará mientras no haya una respuesta satisfactoria por parte del Gobierno, y los pobladores de la región se mantienen atentos a los posibles efectos que los bloqueos prolongados puedan generar en la circulación y la economía local. (El Deber)


