El creciente uso de herramientas de inteligencia artificial (IA) en el ámbito laboral, aunque orientado a mejorar la productividad, está generando un aumento significativo de agotamiento mental entre los empleados, según un estudio reciente publicado por Harvard Business Review. Los investigadores advirtieron que la promesa de la IA de facilitar el trabajo choca, en muchos casos, con la capacidad cognitiva de los trabajadores, generando estrés y fatiga.
La investigación involucró a 1.488 trabajadores de Estados Unidos, de distintos niveles y puestos, quienes reportaron sus experiencias con el uso de diversas herramientas de IA. A partir de estos datos, los autores introdujeron el concepto de “agotamiento cerebral por IA”, definido como la fatiga mental derivada de la supervisión o uso excesivo de estas herramientas más allá de los límites cognitivos de una persona.
Entre los síntomas más comunes descritos por los participantes se incluyen sensación de confusión o “zumbido” mental, dificultades para concentrarse, lentitud en la toma de decisiones y dolores de cabeza. La fatiga también se relacionó con un aumento en errores laborales y una mayor intención de renunciar. No obstante, los niveles de agotamiento disminuían cuando la IA se utilizaba para reemplazar tareas repetitivas, lo que sugiere que el tipo de uso de la herramienta influye directamente en su impacto sobre la salud mental.
El estudio identificó que las tareas que requieren alta supervisión directa sobre la IA generan un 14 % más de esfuerzo mental y un 12 % más de fatiga que aquellas de baja supervisión. Asimismo, la sobrecarga de información incrementa la sensación de estar abrumado en un 19 %. Según los investigadores, estas cifras evidencian una fuerte correlación entre el agotamiento mental y la cantidad de información que los trabajadores deben procesar.
Además, el aumento de responsabilidades derivado del uso de múltiples herramientas de IA también contribuye al desgaste cognitivo. Los participantes indicaron que manejar tres o más plataformas simultáneamente reduce la productividad y provoca mayor fatiga. Esto refleja que la multitarea asociada con la supervisión de IA es contraproducente y puede afectar el desempeño laboral.
El informe también reveló que quienes sufren agotamiento mental por IA experimentan un 33 % más de fatiga al tomar decisiones y una frecuencia de errores significativamente mayor. La intención de renunciar a sus puestos aumentó entre un 25 y 34 % en los casos de empleados con alto cansancio cognitivo. Por el contrario, el uso de la IA para tareas rutinarias redujo el agotamiento en un 15 %, permitiendo a los trabajadores enfocarse en labores más creativas o en interacción con sus compañeros.
Los autores concluyeron que la IA puede ser una herramienta valiosa para incrementar la eficiencia, innovar y acelerar procesos laborales, pero también puede generar sobrecarga cognitiva con consecuencias personales y organizacionales. Subrayaron que la clave no radica en la cantidad de IA utilizada, sino en cómo trabajadores, equipos y líderes configuran y supervisan su uso para evitar el agotamiento mental. (RT)


