Durante el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl 2026, encabezado por Bad Bunny, la aparición de un niño en el escenario desató una ola de especulaciones en redes sociales sobre su verdadera identidad. Muchos usuarios afirmaron que se trataba de Liam Conejo Ramos, un menor que había estado en el centro de una historia mediática semanas antes, generando conmoción entre el público.
El momento que desató los rumores ocurrió cuando Bad Bunny, cuyo nombre real es Benito Antonio Martínez Ocasio, se detuvo en el escenario y entregó simbólicamente su Grammy a un niño que imitaba seguir un discurso televisivo con sus padres. La escena generó interpretaciones emocionales, con algunos espectadores creyendo que el niño representaba un homenaje a casos recientes que habían conmovido a la opinión pública.
Sin embargo, la identidad real del menor fue confirmada poco después por medios como People y Entertainment Weekly. El niño en cuestión era Lincoln Fox, un actor infantil de ascendencia argentina y egipcia. Fox compartió su participación a través de Instagram, mostrando el momento y expresando su gratitud: “¡Recordaré este día por siempre!”, explicando además que su vestimenta estaba inspirada en una fotografía de la infancia de Bad Bunny.
La inclusión de Lincoln Fox en el espectáculo se interpretó como un gesto simbólico del artista, representando su yo infantil y celebrando sus propios sueños de niñez. Este detalle, junto con la selección musical y los elementos visuales del show, subrayó la conexión entre el artista y su historia personal, así como el mensaje de superación y esperanza que transmitió a la audiencia.
El repertorio del espectáculo incluyó tanto éxitos recientes de Bad Bunny, como “Tití me preguntó”, “Yo Perreo Sola” y “Voy a llevarte pa’ PR”, como clásicos de la música urbana latina interpretados junto a la banda puertorriqueña Los Sobrinos. La presentación integró además un mensaje cultural y social, mostrando banderas de distintos países y proyectando la frase: “Lo único más poderoso que el odio es el amor”.
El cierre del show contó con un gesto simbólico: Bad Bunny tomó un balón de fútbol americano con la inscripción “Juntos somos América” y lo lanzó al público, reforzando la idea de unidad y diversidad. Por primera vez, el espectáculo de medio tiempo se presentó completamente en español, marcando un hito para la representación latina en el evento.
Entre los invitados especiales que acompañaron la presentación se encontraban Pedro Pascal, Jessica Alba, Karol G, Cardi B y Ricky Martin. La actuación sirvió tanto como homenaje a la cultura puertorriqueña como plataforma para transmitir un mensaje de inclusión y celebración de la comunidad latina. (Infobae)


