Una denuncia por la muerte de un mono araña hembra generó preocupación y rechazo en el departamento de Pando, luego de que la senadora Carolina Giese informara que el animal habría sido golpeado hasta perder la vida tras un supuesto incidente con una niña en el barrio Frontera.
Según la versión expuesta por la legisladora, el primate era conocido por los vecinos de la zona debido a su comportamiento cercano con las personas. La denuncia señala que el animal frecuentaba el área urbana al encontrarse el barrio rodeado de monte y bosque, donde aparentemente tenía contacto habitual con los habitantes del lugar.
Giese explicó que, de acuerdo con los testimonios recogidos inicialmente, la situación se habría originado cuando una niña intentó acercarse al animal. El mono araña habría reaccionado y, presuntamente, provocado una mordedura o rasguño; sin embargo, la senadora aclaró que todavía no existe una versión definitiva sobre cómo ocurrieron exactamente los hechos.
“Esta monita era muy cariñosa, salía del monte, se acercaba a los niños y parece que la niñita se quiso acercar. La monita reaccionó y dicen que la arañó o mordió, pero todavía no sabemos con certeza qué pasó”, manifestó Giese.
La legisladora afirmó que, tras el supuesto ataque, el padre de la menor habría reaccionado de manera violenta contra el animal y lo habría golpeado hasta causarle la muerte. Según su declaración, el cuerpo del mono presentó graves daños internos como consecuencia de la agresión.
La situación fue denunciada como un posible caso de biocidio, debido a que se trata de una especie silvestre cuya protección está contemplada dentro de las normas ambientales. La senadora indicó que la Asociación Protectora de Animales (APA) de Pando asumirá acciones legales para investigar el caso y establecer responsabilidades.
Desde organizaciones de protección animal también expresaron su preocupación, señalando que el mono araña era un ejemplar reconocido por los habitantes del barrio. La Fundación “Por un perrito sin hogar” indicó que el animal era considerado cercano por los vecinos y que formaba parte del entorno cotidiano de la comunidad.
El caso abrió nuevamente el debate sobre la convivencia entre personas y fauna silvestre en zonas donde las áreas urbanas limitan con espacios naturales. Especialistas y organizaciones ambientales suelen recomendar evitar la interacción directa con animales silvestres y recurrir a autoridades competentes cuando se presentan situaciones de riesgo.
Las autoridades y organizaciones involucradas esperan que la investigación permita esclarecer las circunstancias de la muerte del primate y determinar si existió una vulneración a las normas de protección de la fauna en el país. (El Mundo)


