Un equipo científico internacional ha desarrollado un nuevo compuesto experimental que podría abrir una nueva línea de tratamiento contra el cáncer de mama, según un estudio publicado en la revista Biomedical Materials & Devices en marzo de este año.
La investigación contó con la participación de científicos de universidades de Rusia, Croacia, India y Arabia Saudita, quienes trabajaron en el desarrollo de un fármaco basado en un complejo iónico de platino (IV), identificado como AV1, diseñado para atacar células cancerosas con mayor eficacia.
De acuerdo con los resultados del estudio, el compuesto AV1 logró frenar el crecimiento de células de cáncer de mama en pruebas de laboratorio con una efectividad aproximadamente dos veces superior a la de algunos medicamentos utilizados actualmente en tratamientos oncológicos convencionales.
Los investigadores explican que, a diferencia de la quimioterapia tradicional basada en platino, este nuevo tipo de compuesto tendría la capacidad de mantenerse estable en la sangre y activarse directamente dentro de las células tumorales, lo que podría aumentar su eficacia y reducir efectos secundarios.
La científica Alena Zykova, investigadora de la Universidad Estatal del Sur de los Urales en Rusia y coautora del estudio, destacó que este avance representa “nuevos horizontes en la quimioterapia”, al señalar que los compuestos no solo frenan el crecimiento tumoral, sino que también podrían disminuir la toxicidad en el organismo.
En pruebas preclínicas realizadas en animales, específicamente en ratas con cáncer de mama, el compuesto mostró efectos significativos en la reducción del crecimiento tumoral, además de propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, según los resultados presentados por el equipo investigador.
El estudio también reporta que el fármaco experimental ayudó a mejorar la función mitocondrial de los animales y a frenar procesos de metástasis, sin evidenciar signos de toxicidad sistémica en órganos como el hígado, riñones o corazón durante el periodo de observación.
Los científicos resaltaron que, incluso con uso prolongado en las pruebas, los animales no presentaron pérdida de peso ni efectos adversos graves, lo que sugiere un potencial perfil de seguridad más favorable en comparación con tratamientos existentes.
Sin embargo, los investigadores enfatizan que se trata aún de una etapa experimental, basada en estudios celulares y preclínicos en animales, por lo que el compuesto deberá superar múltiples fases de ensayos clínicos en humanos antes de poder ser considerado un tratamiento aprobado.
El cáncer de mama continúa siendo una de las enfermedades oncológicas más frecuentes a nivel mundial, por lo que este tipo de avances representan una línea de investigación clave en la búsqueda de terapias más eficaces y menos agresivas para los pacientes. (RT)


