La Corte Suprema de Estados Unidos emitió un fallo histórico al declarar que los aranceles impuestos por el expresidente violaron la ley federal, marcando una derrota significativa para la política económica y exterior de su administración. El tribunal, en una decisión de 6 votos a 3, determinó que Trump excedió sus facultades al imponer unilateralmente aranceles generalizados sin la autorización expresa del Congreso, basándose en la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA), una legislación de la década de 1970. La decisión fue redactada por el presidente del tribunal, , quien destacó que la facultad de emergencia invocada por Trump “es insuficiente” para justificar la imposición de impuestos de tal magnitud, duración y alcance ilimitados.
El fallo pone en cuestión la legalidad de los aranceles denominados del “Día de la Liberación” y otros gravámenes a importaciones provenientes de China, México, Canadá, India y Brasil, que habían generado ingresos por más de 134 mil millones de dólares hasta diciembre de 2025. La Corte Suprema, al invalidar los aranceles, subrayó la necesidad de contar con una autorización clara del Congreso para tomar medidas que tengan profundas implicaciones económicas, rechazando los argumentos de la administración de que el presidente tiene autoridad inherente para regular el comercio internacional. La decisión representa la primera revisión exhaustiva de la Corte sobre los poderes de Trump en materia económica, a diferencia de los fallos anteriores relacionados con medidas de emergencia o decisiones ejecutivas temporales.
El fallo deja pendiente la cuestión práctica de qué hacer con los aranceles ya recaudados, un tema que probablemente deberá resolverse en tribunales inferiores. Mientras tanto, empresas y importadores que pagaron los aranceles podrían tener derecho a reembolsos, aunque los procedimientos legales y financieros para devolver esos fondos podrían ser complejos y prolongados. El juez , en su opinión discrepante, advirtió sobre las posibles consecuencias económicas de estos reembolsos, señalando que “es probable que ese proceso sea un desastre”.
El fallo refleja un equilibrio delicado dentro del tribunal, donde tres jueces liberales y tres conservadores se unieron a Roberts para formar la mayoría, mientras que los jueces Clarence Thomas, Samuel Alito y Kavanaugh se opusieron. La jueza , en un voto concurrente, rechazó el uso excesivo de la doctrina de las “preguntas mayores”, argumentando que los principios ordinarios de interpretación legal eran suficientes para llegar a la misma conclusión, y que no era necesario aplicar una regla especial de declaración clara para invalidar los aranceles.
El caso constituye la revisión más importante sobre política económica de los últimos años en EE.UU., cuestionando la legalidad de los aranceles “recíprocos” que aumentaban los impuestos hasta un 50 % para socios comerciales como India y Brasil, y hasta un 145 % para China. La sentencia subraya los límites del poder presidencial frente al Congreso en asuntos que tienen repercusiones económicas y comerciales significativas, estableciendo un precedente sobre la necesidad de supervisión legislativa en decisiones de política económica de alto impacto.
Analistas coinciden en que la decisión no solo frena la estrategia económica unilateral de Trump, sino que también reafirma la capacidad de la Corte Suprema de contrarrestar medidas ejecutivas que excedan la ley federal, incluso cuando la administración intenta justificarlas con argumentos de seguridad nacional o comercio exterior. Este fallo marca un hito en la jurisprudencia estadounidense, reforzando el principio de separación de poderes y la obligación del ejecutivo de actuar dentro de los límites constitucionales y legales establecidos por el Congreso. (CNN)


