Tras el anuncio de los panificadores de aumentar el precio del pan de batalla a Bs 0,80, la Alcaldía de La Paz llevó a cabo este jueves un operativo de control y decidió suspender el funcionamiento de un horno perteneciente a Rubén Ríos, principal representante del sector panificador del país, debido a condiciones de insalubridad.
El establecimiento, ubicado en la zona Villa Victoria y administrado por el presidente de la Confederación de Panificadores Artesanos de Bolivia (Conapabol), fue intervenido por inspectores municipales, quienes reportaron la presencia de heces de roedores en la harina, recipientes metálicos oxidados y productos en mal estado.
El alcalde Iván Arias encabezó los operativos en distintas zonas de la ciudad —Villa Victoria, Villa Armonía y el centro paceño— para revisar tanto el peso y precio del pan como las condiciones de higiene en las panaderías.
En el horno de Ríos se encontraron varias bolsas de harina y una importante cantidad de marraquetas preparadas para venderse a Bs 0,80. Sin embargo, las autoridades determinaron que el sitio no cumplía con las normas básicas de inocuidad alimentaria.
Arias señaló que la situación no solo perjudica la economía de la población, sino también su salud. Además, acusó al dirigente de ejercer presión sobre otros panificadores para imponer el precio más alto, aun cuando algunos negocios continúan ofreciendo el pan a Bs 0,50.
Ríos, por su parte, negó que los residuos encontrados formaran parte del área donde se elabora el pan y afirmó que provenían del exterior del local. Aun así, manifestó que acataría la clausura.
El dirigente anunció que comunicará lo ocurrido a sus bases para definir posibles medidas, mientras que la Alcaldía insistió en que continuará realizando controles y advirtió que decomisará pan vendido por encima de Bs 0,50 hasta que exista un acuerdo oficial entre el Gobierno y el sector.
Este jueves, la marraqueta volvió a aparecer en tiendas y mercados, aunque a un costo de Bs 0,80, después de dos semanas de escasez. Los panificadores federados justificaron la subida del precio argumentando que no reciben harina subvencionada ni otros insumos del Estado.


