El ejecutivo de la Federación Sindical de Choferes de Bolivia, Lucio Gómez, solicitó la destitución de la directora de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), a quien responsabiliza directamente por la falta de control en la calidad de los combustibles que se comercializan en todo el país. Según Gómez, los controles aplicados por la institución no fueron suficientes ni rigurosos, lo que habría permitido la circulación de carburantes que no cumplen con los estándares de calidad establecidos, provocando daños significativos en motores y otros componentes de los vehículos, tanto particulares como del transporte público.
El dirigente sindical señaló que los problemas detectados incluyen desperfectos en los sistemas de inyección, obstrucciones en filtros y daños en piezas clave del motor, que han generado gastos elevados de reparación para los conductores y empresas de transporte. Gómez explicó que, a pesar de las múltiples denuncias realizadas por los choferes, no se percibieron acciones efectivas por parte de la ANH para garantizar la verificación de la calidad del carburante ni sancionar a las estaciones de servicio que comercializan combustibles deficientes. Por ello, insistió en que la responsabilidad recae en la directora de la entidad, quien, según el sector, debería asumir las consecuencias políticas y administrativas de esta situación.
Además, Gómez advirtió que la falta de control no solo representa un problema económico, sino también un riesgo para la seguridad vial. Señaló que los motores afectados pueden sufrir fallas repentinas durante la circulación, aumentando la probabilidad de accidentes de tránsito, especialmente en rutas urbanas congestionadas y carreteras interdepartamentales donde circulan gran cantidad de transporte pesado. La Federación Sindical de Choferes de Bolivia exige medidas urgentes para evitar que más vehículos se vean afectados y garantizar la protección de los trabajadores del volante y de los usuarios de las vías.
El dirigente también planteó la necesidad de establecer mecanismos de inspección más estrictos y constantes en estaciones de servicio y distribuidores de combustible, así como la implementación de sanciones severas para quienes incumplan las normas de calidad. Gómez insistió en que estas medidas no solo protegerían a los conductores, sino que también fortalecerían la confianza del público en la supervisión estatal del sector hidrocarburífero, que actualmente enfrenta críticas por su aparente falta de eficacia y transparencia.
Hasta el momento, la ANH no ha emitido una respuesta oficial sobre la solicitud de destitución de su directora ni sobre los presuntos incumplimientos en el control de calidad del combustible. La situación mantiene en alerta a los transportistas, quienes aseguran que continuarán monitoreando la situación y movilizándose de manera organizada si no se implementan acciones concretas. Los choferes advierten que, de no atenderse estas denuncias, el problema podría agravarse, generando un aumento de gastos para los propietarios de motorizados y afectando la seguridad de los pasajeros y usuarios de la vía pública en todo el territorio nacional.
Expertos en transporte y mecánica automotriz consultados por este medio coincidieron en que la circulación de combustibles de baja calidad puede derivar en daños progresivos en los motores, disminuyendo la vida útil de los vehículos y aumentando los costos de mantenimiento. Además, señalaron que la fiscalización periódica de los carburantes es fundamental para garantizar un transporte seguro y eficiente, así como para evitar conflictos entre el sector productivo, los conductores y las autoridades reguladoras.
El conflicto también abre un debate sobre la necesidad de reformar los sistemas de control de la ANH y otros organismos del Estado, con el fin de establecer procesos de supervisión más transparentes y efectivos que eviten perjuicios a los ciudadanos y fortalezcan la seguridad vial. Mientras tanto, la Federación Sindical de Choferes de Bolivia continúa exigiendo que se tomen medidas inmediatas, incluyendo la destitución de la actual directora de la ANH, con el objetivo de proteger a los conductores y garantizar que los combustibles que circulan en Bolivia no pongan en riesgo ni el funcionamiento de los vehículos ni la seguridad de los usuarios de las vías públicas. (ATB Digital)


