El sector del transporte público de La Paz y El Alto determinó ejecutar un paro movilizado de 24 horas como una medida de presión directa contra el Gobierno, al que acusan de no cumplir con los compromisos asumidos respecto al resarcimiento por los daños ocasionados en sus motorizados debido al uso de combustible de mala calidad. Esta decisión surge tras varias semanas de incertidumbre, reclamos acumulados y una creciente molestia entre los conductores que aseguran haber sido perjudicados económicamente.
Los dirigentes del transporte señalaron que, a pesar de haber participado en múltiples reuniones con autoridades nacionales, no se han concretado soluciones efectivas ni mecanismos claros que garanticen la compensación para todos los afectados. Según explicaron, los acuerdos quedaron en promesas, lo que provocó que las bases pierdan la confianza en el diálogo como vía de solución y opten por medidas más contundentes.
La medida de presión será acatada por federaciones y sindicatos tanto de La Paz como de El Alto, lo que anticipa una jornada con fuerte impacto en la movilidad urbana e interurbana. Miles de usuarios se verán afectados por la suspensión del servicio, lo que también refleja la magnitud del conflicto y la capacidad de organización del sector transporte en la región.
Asimismo, los dirigentes anunciaron que el paro no se limitará únicamente a las ciudades principales, sino que se buscará su expansión hacia otras zonas del departamento como los Yungas, Viacha y Patacamaya. Esta articulación regional tiene como objetivo incrementar la presión sobre las autoridades y demostrar que el problema afecta a un amplio sector del transporte.

Otro de los aspectos que genera preocupación en el sector es que los problemas no se restringen únicamente a la gasolina, sino que también se han reportado fallas en el diésel. Esta situación amplía el alcance del conflicto, ya que involucra a más tipos de vehículos y pone en riesgo la operatividad de distintos servicios de transporte y carga.
En ese contexto, los representantes del sector advirtieron que el paro podría ser solo el inicio de una escalada de medidas si no se obtienen respuestas concretas en el corto plazo. No se descartan bloqueos de carreteras, ampliación de la duración de los paros o movilizaciones más radicales, lo que podría generar mayores repercusiones económicas y sociales.
Por su parte, desde instancias oficiales se informó que ya se iniciaron algunos pagos de compensación a personas afectadas mediante mecanismos establecidos recientemente. Sin embargo, los transportistas consideran que estas acciones son limitadas y no alcanzan a cubrir la totalidad de los daños reportados, por lo que insisten en la necesidad de una solución integral, transparente y oportuna que responda a las demandas de todo el sector. (La Razón)


