El canciller de Bolivia, Fernando Aramayo, informó que el Gobierno boliviano y Estados Unidos continúan trabajando en la construcción de nuevos acuerdos comerciales destinados a fortalecer las relaciones económicas entre ambos países. Según explicó la autoridad, estas negociaciones buscan generar oportunidades para productores, exportadores y empresarios bolivianos en el mercado internacional.
Las declaraciones fueron realizadas tras el retorno del canciller de una visita oficial a Estados Unidos durante el fin de semana, viaje en el que acompañó al presidente Rodrigo Paz. Aramayo señaló que las conversaciones bilaterales avanzan a través de equipos técnicos de ambos países y que se trata de un proceso complejo que requiere tiempo y coordinación entre diversas áreas.
El ministro explicó que el antiguo sistema de preferencias arancelarias conocido como ATPDEA, que durante varios años permitió a Bolivia exportar ciertos productos a Estados Unidos con beneficios arancelarios, ya no forma parte del actual esquema de relaciones comerciales. En su lugar, ambas naciones buscan establecer nuevos mecanismos de cooperación y acuerdos que permitan impulsar el intercambio económico.
En ese sentido, Aramayo enfatizó que la negociación de acuerdos comerciales no es un proceso inmediato, ya que implica el análisis de diferentes sectores productivos, normas regulatorias y condiciones de acceso a los mercados. Por ello, remarcó que las conversaciones continúan en desarrollo con la participación de especialistas de ambos gobiernos.
El canciller también destacó que la agenda bilateral entre Bolivia y Estados Unidos se ha ampliado considerablemente en los últimos años. Según explicó, el diálogo ya no se concentra únicamente en temas vinculados a la lucha contra el narcotráfico, sino que ahora abarca áreas estratégicas como agricultura, salud, minería, tecnología, turismo y comercio.
Dentro de este proceso de acercamiento económico, el Gobierno boliviano confirmó que en las próximas semanas se prevé la llegada al país de un grupo de empresarios estadounidenses interesados en conocer el potencial productivo y las oportunidades de inversión en Bolivia. Estas visitas forman parte de las gestiones para promover vínculos directos entre el sector privado de ambos países.
Aramayo recordó que el año pasado ya se realizó una misión empresarial similar, en la que representantes de compañías norteamericanas se reunieron con empresarios bolivianos para explorar posibles proyectos conjuntos y evaluar oportunidades en distintos sectores de la economía nacional.
Asimismo, el canciller destacó el trabajo que se desarrolla junto a la Millennium Challenge Corporation (MCC), una agencia del Gobierno estadounidense que promueve programas de cooperación para el desarrollo. En las últimas semanas, una delegación de esta entidad visitó Bolivia para avanzar en diferentes componentes de la agenda bilateral.
Bolivia fue seleccionada en enero para desarrollar un programa denominado “threshold program” con la MCC, iniciativa que busca apoyar el fortalecimiento institucional, la mejora de la gobernanza y el impulso a políticas orientadas al desarrollo económico.
La MCC otorga cooperación no reembolsable a países que demuestran avances en áreas como la transparencia institucional, la inversión en capital humano y la promoción de la libertad económica. En ese marco, el Gobierno boliviano considera que este proceso podría abrir nuevas oportunidades de cooperación y desarrollo para el país.
Las autoridades bolivianas esperan que el fortalecimiento del diálogo económico con Estados Unidos permita generar mayores oportunidades de inversión, ampliar los mercados para productos nacionales y consolidar relaciones comerciales más dinámicas en los próximos años. (La Razón)


