Bolivia y Chile suscribieron un nuevo memorándum de entendimiento con el objetivo de profundizar la cooperación bilateral y generar mayores oportunidades de desarrollo económico y de integración entre ambos países. El acuerdo fue firmado en la ciudad de Santiago por el canciller boliviano, Fernando Aramayo, y su homólogo chileno, Alberto Van Klaveren, en un encuentro que priorizó resultados concretos y de beneficio mutuo.
El memorándum contempla la modernización del Acuerdo de Complementación Económica vigente entre ambas naciones, incorporando nuevos lineamientos orientados al fortalecimiento de micro y pequeñas empresas, así como de cooperativas productivas. Además, se introduce un enfoque de comercio con perspectiva de género, buscando promover una participación más equitativa en las actividades económicas binacionales.
Otro de los puntos centrales del acuerdo es la ampliación de los beneficios de desgravación arancelaria, medida que apunta a facilitar el intercambio comercial, reducir costos y mejorar la competitividad de los productos bolivianos y chilenos en ambos mercados. Las autoridades destacaron que esta actualización permitirá dinamizar sectores estratégicos y consolidar una relación comercial más moderna y equilibrada.
En el ámbito del transporte aéreo, los gobiernos acordaron flexibilizar el Acuerdo de Servicios Aéreos, avanzando hacia la aplicación de la quinta libertad del aire. Esta medida permitirá incrementar la cantidad de vuelos de pasajeros y de carga, lo que se traducirá en una mayor conectividad, un impulso al turismo y una mejora en la logística comercial entre los dos países.
El memorándum también incluye compromisos relacionados con la infraestructura y la integración física. Entre ellos se destaca la modernización del oleoducto Sica Sica, considerado clave para el fortalecimiento energético y logístico de la región. Asimismo, se ratificó la homologación de las licencias de conducir bolivianas en Chile, una medida que ya cuenta con la aprobación del Congreso chileno y que facilitará la movilidad de ciudadanos bolivianos en territorio chileno.
Las autoridades de ambos países coincidieron en que este acuerdo representa un paso importante para consolidar una agenda de cooperación basada en el diálogo, la integración regional y el desarrollo compartido, sentando bases para una relación bilateral más dinámica y orientada al futuro. (La Prensa)


