Bolivia cerró enero de 2026 con un total de 212 sismos registrados, según informó la Red Sismológica del Observatorio San Calixto (RS-OSC). De estos eventos, el departamento de Potosí concentró la mayor actividad, con 148 movimientos telúricos, mientras que otros departamentos como Cochabamba contabilizaron 26, La Paz 16, Oruro 15, Santa Cruz seis y Chuquisaca apenas un sismo durante todo el mes.
El informe detalló que la profundidad de los temblores osciló entre 1,7 kilómetros y 286,8 kilómetros, y las magnitudes fueron de 1,5 M hasta 3,9 M. Uno de los eventos más significativos se produjo el 9 de enero a las 18:23 (hora local), con magnitud 3,9 M y una profundidad hipocentral de 10,6 km, localizado a 40 km al norte de Salinas de Garci Mendoza, en Oruro. Este sismo se destacó por ser uno de los más superficiales y perceptibles del mes, generando inquietud entre la población local.
La alta concentración de sismos en Potosí responde a la ubicación geográfica del departamento, cercano a fallas tectónicas activas dentro del altiplano boliviano. Aunque la mayoría de los sismos fueron leves y no generaron daños estructurales significativos, la recurrencia y cantidad de movimientos telúricos refuerzan la importancia de mantener medidas preventivas y educación sobre riesgos sísmicos.
Reunión internacional sobre riesgos sísmicos
El Observatorio San Calixto también informó que el 21 de enero de 2026 se llevó a cabo la tercera Reunión de Coordinación para la Organización de Conferencias y Exposiciones Internacionales sobre Riesgos Sísmicos y Ambientales. En el evento participaron representantes de la Embajada de Japón, la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA), así como académicos de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), la Universidad Católica Boliviana y la Universidad Pública de El Alto. Además, estuvieron presentes autoridades del Gobierno Autónomo Municipal de La Paz, el viceministerio de Ciencia y Tecnología y el viceministerio de Defensa Civil (VIDECI).
El objetivo del encuentro fue establecer mecanismos de coordinación para futuros proyectos piloto de prevención sísmica y fortalecimiento de la capacidad de respuesta ante desastres naturales. Entre las iniciativas planteadas se encuentran la instalación de estaciones sismológicas adicionales, la modernización de los sistemas de alerta temprana y campañas de capacitación para comunidades en zonas de alto riesgo.
Impacto en la población y medidas de prevención
Aunque enero no registró sismos de gran magnitud destructiva, los expertos recuerdan que Bolivia se encuentra en una región con actividad sísmica significativa. La altitud del altiplano y la presencia de fallas geológicas activas incrementan la vulnerabilidad de ciertas zonas, en especial Potosí, Oruro y el occidente de La Paz.
El Observatorio San Calixto recomienda a la población mantener actualizados los planes familiares de emergencia, identificar rutas de evacuación y asegurar estructuras domésticas ante posibles sismos. La coordinación con autoridades municipales y departamentales sigue siendo clave para mitigar riesgos y proteger a la población, sobre todo en comunidades rurales que pueden tener acceso limitado a información y recursos de alerta temprana.
Perspectivas y seguimiento
La RS-OSC continuará monitoreando la actividad sísmica y compartiendo datos en tiempo real, lo que permitirá mejorar la comprensión de los patrones sísmicos y su relación con fallas tectónicas locales. Especialistas señalan que, aunque la mayoría de los sismos sean leves, la acumulación de pequeños movimientos puede anticipar eventos más fuertes, lo que hace crucial el seguimiento constante y la educación sobre prevención.
La cifra de 212 sismos en solo un mes subraya la importancia de mantener sistemas de monitoreo modernos, protocolos de prevención y cooperación internacional para reducir el impacto de eventos naturales en la infraestructura y la vida de los bolivianos. (Unitel)


