La amigdalitis viral es una inflamación de las amígdalas provocada por virus, que afecta con mayor frecuencia a niños y adolescentes, aunque también puede presentarse en adultos. Según el pediatra Marcelo Jover, esta afección se caracteriza por síntomas como fiebre, dolor al tragar, irritación de garganta, malestar general y pérdida de apetito. En algunos casos, puede presentarse con dolor de cabeza, congestión nasal y ganglios inflamados.
El especialista explica que, a diferencia de la amigdalitis bacteriana, la viral no requiere antibióticos, ya que el tratamiento se centra en aliviar los síntomas y apoyar al sistema inmunológico. Entre las recomendaciones básicas se incluyen mantener una buena hidratación, consumir líquidos tibios o fríos según la tolerancia, y optar por alimentación ligera, evitando alimentos muy sólidos, ácidos o picantes que puedan irritar la garganta.
Jover enfatiza que no se debe automedicar, sobre todo con antibióticos o antiinflamatorios fuertes, ya que esto puede complicar la recuperación o generar efectos adversos. En caso de fiebre persistente, dificultad para respirar, dolor intenso, inflamación extrema de las amígdalas o presencia de placas blancas, es fundamental acudir de inmediato a un centro de salud para una evaluación profesional.
Entre los cuidados complementarios se incluyen reposo adecuado, ventilación de la habitación, uso de humidificadores para evitar la sequedad de la garganta, y enjuagues con agua salada tibia para aliviar la irritación. El pediatra también recomienda evitar el contacto cercano con personas infectadas para reducir la propagación del virus, especialmente en entornos escolares y familiares.
Aunque la mayoría de los casos de amigdalitis viral se resuelven en 7 a 10 días, la detección temprana de los síntomas y el seguimiento de las medidas preventivas son clave para evitar complicaciones, asegurar la recuperación y disminuir el riesgo de contagio a otros miembros de la familia.
Finalmente, Jover aconseja a los padres y cuidadores que observen cualquier cambio en la salud del niño, como la aparición de dificultad para respirar, erupciones cutáneas o dolor abdominal, ya que podrían indicar la necesidad de atención médica inmediata. La combinación de cuidado en casa, hidratación, descanso y supervisión profesional permite que la amigdalitis viral sea manejada de manera segura y efectiva. (ATB Digital)


