Una peligrosa amenaza sanitaria avanza silenciosamente en Estados Unidos y otros países del mundo. Se trata de Candida auris, un patógeno altamente resistente a los medicamentos, cuya propagación acelerada en hospitales y centros de atención prolongada ha encendido las alertas de la comunidad científica y de las autoridades sanitarias internacionales.
De acuerdo con una reciente revisión elaborada por investigadores del Centro para el Descubrimiento y la Innovación de Hackensack Meridian, este hongo presenta una capacidad cada vez mayor para evadir tanto los tratamientos farmacológicos disponibles como las defensas del sistema inmunológico humano. El estudio, publicado a inicios de diciembre, advierte que su evolución lo convierte en un agente especialmente peligroso en entornos clínicos.
Los hallazgos coinciden con evaluaciones previas de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), institución que catalogó a Candida auris como una “amenaza antimicrobiana urgente”. Según datos oficiales, solo en 2025 se detectaron aproximadamente 7.000 casos en decenas de estados del país, concentrados principalmente en hospitales y residencias de cuidado a largo plazo. A nivel global, el patógeno ya ha sido identificado en al menos 60 países.
Uno de los aspectos que más preocupa a los especialistas es su capacidad de supervivencia. A diferencia de otros hongos, C. auris puede permanecer en la piel humana durante períodos prolongados y adherirse con facilidad a superficies, instrumental médico y equipos hospitalarios, lo que favorece su transmisión incluso bajo estrictos protocolos de limpieza.
El doctor Marc Siegel, profesor clínico de medicina en NYU Langone, explicó que este microorganismo es resistente a múltiples fármacos antimicóticos, lo que limita las opciones terapéuticas disponibles. Esta resistencia, combinada con su facilidad de propagación en espacios cerrados y con pacientes vulnerables, incrementa significativamente el riesgo de brotes difíciles de controlar.
Pese al escenario preocupante, los investigadores también señalan posibles líneas de avance. La revisión científica destaca la urgencia de desarrollar nuevos medicamentos antimicóticos de amplio espectro, así como mejorar los métodos de diagnóstico temprano. Además, se plantea la exploración de vacunas y tratamientos basados en el fortalecimiento de la respuesta inmunológica como alternativas a largo plazo.
Las autoridades sanitarias insisten en la importancia de reforzar las medidas de prevención, vigilancia epidemiológica y control de infecciones en centros de salud, especialmente ante el crecimiento sostenido de este patógeno. La expansión de Candida auris representa un nuevo desafío para los sistemas de salud, en un contexto donde la resistencia antimicrobiana se consolida como una de las mayores amenazas globales para la salud pública. (RT)


